En Estados Unidos, el emprendimiento inmigrante se ha consolidado como una de las fuerzas más dinámicas de la economía y lejos de ser solo mano de obra, millones crean negocios, generan empleo y aportan innovación en comunidades de todo el paísdesde pequeñas empresas familiares hasta compañías ya posicionadas, su presencia es cada vez más visible en sectores clave como los servicios; el comercio y la tecnología. 

Precisamente, diversos estudios como los del Consejo Americano de Inmigración (AIC, por sus siglas en inglés) y de la Encuesta de Emprendimiento en la Población (EPOP, por sus siglas en inglés), entre otros, muestran que los inmigrantes emprenden a niveles más altos que la población nacida en Estados Unidos. 

Las tasas de emprendimiento inmigrante, sin embargo, no son homogéneas y varían según el estado y la industriaEstados como CaliforniaFloridaTexas y Nueva York cuentan con altas cifras de emprendedores inmigrantes, concentrando una parte importante de esta actividad, según un análisis de la Encuesta de la Comunidad Americana 2023 (American Community Survey) del Consejo Americano de Inmigración (American Immigration Council). 

En general, los estados con políticas de protección al inmigrante o mejor conocidos como estados santuario, tienden a atraer y sostener un mayor número de emprendedores, aunque los estados considerados como no santuario también aportan en gran proporción a la economía estadounidense. 

Por todo lo anterior, en este informe especial analiza y cruzaré varias fuentes sobre el emprendimiento inmigrante en Estados Unidos, para comprender en qué medida supera al de la población nativa, cómo se distribuye geográficamente y qué sectores lidera. 

Emprendimiento inmigrante y aporte económico: quiénes crean empresas, dónde y cuánto contribuyen a la economía estatal 

 

 Las cifras del Consejo Americano de Inmigración (AIC) muestran que el emprendimiento inmigrante no es un fenómeno aislado ni concentrado en pocos lugares, sino una realidad extendida a lo largo del país. En los estados de EE. UU. viven más de 47 millones de inmigrantes, y de ellos, alrededor de 3.8 millones son emprendedores (8 %), es decir, personas que han creado o dirigen un negocio propio.  

Estados tradicionalmente reconocidos por su dinamismo económico concentran las cifras más altas; California lidera la lista con más de 10,6 millones de inmigrantes, de ellos cerca de 881 mil son emprendedores, seguida por Texas, con casi 497 mil emprendedoresFlorida, con más de 521 mil, Nueva York con alrededor de 316.000; estos cuatro estados, por sí solos, reúnen una parte fundamental de toda la actividad emprendedora inmigrante del país

Los datos también muestran que el espíritu empresarial inmigrante está muy presente en sitios como Georgia, Carolina del Norte, Illinois, Nueva Jersey, Virginia, Washington y Massachusetts, superando cada uno los 80 mil emprendedores, lo que evidencia que el aporte económico de esta población no se limita a las grandes ciudades.

Un patrón que queda claro es que, a mayor población inmigrante, mayor es el número de negocios creados, lo que nos permite entrever una relación directa entre migración y dinamismo económico local, a lo que se suma que esta población contribuye, de manera significativa, al pago de impuestos, reforzando su papel como actores económicos activos y no solo como fuerza laboral, alcanzado incluso los 257 mil millones de dólares. 

Esto demuestra que los inmigrantes no solo llegan a trabajar, sino a construir economía, abrir empresas, generar empleo y sostener el crecimiento de comunidades enteras y el emprendimiento, para millones de ellos, es una vía de integración, estabilidad y movilidad social y, para Estados Unidos, una fuente constante de economía. 

Estados santuarioconcentración de emprendimiento inmigrante e ingresos empresariales 

 

 

 Una parte importante del emprendimiento inmigrante se concentra en los llamados estados santuario, aquellos que han adoptado políticas de mayor protección y cooperación limitada con las autoridades federales. En conjunto, estos estados albergan a más de 25 millones de inmigrantes y, dentro de ese universo, cerca de 1,9 millones son emprendedores. 

El liderazgo vuelve a estar encabezado por Californiadonde casi 881 mil inmigrantes tienen un negocio propio y generan alrededor de 28,400 millones de dólares en ingresos empresariales, le siguen Nueva York, con más de 316 mil y 8,600 millones de dólares en ingresosen tercer lugarse ubica Nueva Jersey con 155 mil emprendedores y cerca de 4,900 millones de dólares en ingresos. 

Otros estados santuario como Illinois, Massachusetts, Maryland, Washington y Oregón muestran también emprendimiento inmigrante sólido y, en conjunto, los ingresos empresariales superan los 53 mil millones de dólares, una cifra que dimensiona su peso real en la economía local y nacional. 

Más allá de las cifras, el patrón es claro: los estados que ofrecen entornos más estables, con menor temor a la deportación y mayor acceso a servicios, tienden a retener y potenciar el talento emprendedor inmigrante.  

Dónde los inmigrantes hacen crecer la economía: los estados no santuario con más emprendedores 

 
 

 

Algo que llama la atención es que el emprendimiento inmigrante también tiene una presencia sólida en los estados no santuario, lo que confirma que su impacto económico va más allá de los marcos políticos y se extiende por todo el territorio estadounidense. En estos estados viven más de 22 millones de inmigrantes, y cerca de 1,8 millones de ellos tienen su propio negocio, una cifra muy cercana a la registrada en aquellos que protegen a la comunidad. 

Dentro de este grupo, Texas y Florida sobresalen como las mayores zonas de emprendimiento inmigrante del país. En Texas residen más de 5,4 millones de inmigrantes, y casi 500 mil (10 %) han emprendido; Florida, por su parte, cuenta con cerca de cinco millones de inmigrantes y más de 521 mil emprendedores (10 %), una proporción incluso mayor que la de Texas lo que refleja comunidades activas en la creación de nuevos negocios. 

Otros estados no santuario muestran también un dinamismo importante, eGeorgia, por ejemplo, más de 124 mil inmigrantes tienen empresas propias, Virginia registra alrededor de 91 mil, mientras que Carolina del Norte suma cerca de 78.500, lo que evidencia comunidades en expansión de emprendimiento extranjero. 

En Arizona, casi 79 mil inmigrantes han iniciado negocios, lo que confirma un nivel alto de actividad emprendedora para el tamaño de su población inmigrante. Carolina del Sur, con casi 29 mil emprendedores, destaca por tener una proporción elevada en comparación con su número de inmigrantes y Tennessee supera los 30 mil. 

En términos de ingresos empresariales, los datos del Consejo Americano de Inmigración (AIC) indican que los emprendedores inmigrantes en estados no santuario generan al menos 7,800 millones de dólares anuales, con aportes relevantes en Texas, Virginia, Georgia, Carolina del Norte, Pensilvania y Tennessee. Aunque la información no está completa para todos los estados, las cifras confirman que la actividad empresarial inmigrante sigue siendo un motor económico incluso en contextos menos favorables. 

En conjunto, este panorama evidencia que más allá de las políticas de cada estado, millones de inmigrantes, sin importar dónde vivan, continúan creando negocios, generando empleo y sosteniendo economías locales de Estados Unidos.  

Emprendimiento inmigrante: dónde, cómo y en qué sectores impulsa la economía

El emprendimiento inmigrante varía también por sector económico, mostrando patrones distintos frente a los empresarios nacidos en Estados Unidos. Según los datos más recientes de la Encuesta de Emprendimiento en la Población (EPOP), los inmigrantes tienden a concentrarse en industrias que atienden directamente a personas y comunidades, mientras que los estadounidenses nativos predominan en sectores más tradicionales o financieros.  

Por ejemplo, en servicios de alojamiento y alimentación, los inmigrantes duplican a los nativos: 11 % frente al 5 %, reflejando su fuerte presencia en restaurantes, hoteles y cafés, también destacan en servicios educativos y atención sanitaria, donde representan un 20 % de los emprendedores frente al 9 % de los nacidos en el país, mientras que en la categoría de otros servicios, la relación es de un 20 %, frente a10% de los estadounidenses, lo que incluye actividades de limpieza, mantenimiento y cuidado personal. 

En la construcción, manufactura y transporte, los inmigrantes también superan a los nativos con el 26 % frente al 19 %, evidenciando su rol clave en sectores que requieren mano de obra especializada y generan empleo local. 

Por otro lado, los nativos dominan en artes, entretenimiento y recreación con el 15 % frente al 9 %, en minorista (12 % frente al 5 %) y en finanzas, seguros, información y servicios profesionales (10 % frente a 4 %), lo que indica que los estadounidenses tienden a emprender más en industrias formales a diferencia de los inmigrantes. 

En conjunto, estos datos muestran que los inmigrantes no solo aportan volumen a la economía, sino que también cubren necesidades esenciales y operativas en servicios, construcción y cuidado, complementando y ampliando la actividad empresarial del país, lo que evidencia que el emprendimiento inmigrante es diverso y está profundamente integrado en la vida económica estadounidense, adaptándose a oportunidades donde su experiencia, habilidades y necesidades encuentran nichos de mercado. 

De acuerdo con la Oficina Nacional de Investigación Económica (NBER), los inmigrantes en Estados Unidos tienden a emprender más que las personas nacidas en el país y tienen una presencia destacada en empresas tecnológicas que reciben inversión de capital. Además, las empresas de inmigrantes generan más patentes por trabajador y son más propensas a desarrollar y lanzar nuevas tecnologías o productos innovadores al mercado. 

Para recapitular: el emprendimiento inmigrante como fuerza transformadora de Estados Unidos 

El emprendimiento inmigrante en Estados Unidos es un fenómeno amplio y diverso, que se despliega tanto por el territorio, así como a través de distintos sectores económicos. Por un ladolos estados santuario concentran más de 25 millones de inmigrantes, de los cuales cerca de 1,9 millones son emprendedoresgenerando más de 53 mil millones de dólares en ingresos empresariales. 

California lidera con casi 881.000 emprendedores, seguida por Nueva York y Nueva Jersey y otros estados, como Illinois, Massachusetts, Maryland y Washington, también muestran panoramas fuertes de negocios liderados por inmigrantes lo que evidencia que entornos más estables y con mayor protección retienen y potenciar el talento emprendedor, beneficiando tanto a las familias inmigrantes como a las comunidades locales. 

Pero el emprendimiento inmigrante no se limita a los estados santuario pues en los estados no santuario viven más de 22 millones de inmigrantes, de los cuales cerca de 1,8 millones tienen negocios propios, con un impacto económico de al menos 7,800 millones de dólares; aquí destacan Texas y Florida, con casi medio millón y más de 520 mil emprendedores, respectivamente, lo que significa que uno de cada diez inmigrantes en estos estados dirige un negocio. 

Otros estados como Georgia, Virginia, Carolina del Norte, Pensilvania y Arizona muestran también actividad significativa, aunque en proporciones diferentes, lo que refleja cómo factores locales y económicos influyen en la capacidad de emprender. 

A nivel sectorial, los inmigrantes muestran patrones distintos a los nativos y se concentran, especialmente, en servicios de alojamiento y alimentación con el 11 % frente a 5 % de los estadounidensesen servicios educativos y atención sanitariaen otros servicios y en construcción, manufactura y transporte. 

Aunque no se tiene desagregado de nacionalidades hasta la fecha, el 12 % de los nuevos negocios fueron iniciados por emprendedores que se identifican como hispanos o latinos, de acuerdo con la Encuesta de Emprendimiento en la Población (EPOP).

En conjunto, estos hallazgos muestran que el emprendimiento inmigrante es transversal y estratégico, ocupando espacios esenciales en la economía estadounidense y complementando la actividad de los empresarios nacidos en el país, justamente millones de inmigrantes no solo llegan a trabajar, sino que crean negocios, generan empleo y contribuyen al desarrollo de comunidades enteras, consolidándose como un motor clave de la economía estadounidense.