Un memorando oficial del DHS otorgó mayores facultades a ICE para arrestar y detener a ciertos refugiados que no hayan ajustado su estatus migratorio a residente permanente, dentro del primer año en EE. UU.
El documento fue presentado como prueba en un caso federal.
Revoca una política vigente desde 2010 que impedía detenciones automáticas por esta causa.
Si el refugiado no acude a “reinspección”, ICE debe ubicarlo, arrestarlo y ponerlo bajo custodia.
Podrían abrirse procesos de deportación si se detectan motivos de seguridad o fraude.
El cambio redefine cómo se aplica la ley a personas que ingresaron, incluso, de manera formal como refugiadas.