Durante años, millones de inmigrantes han cumplido con el sistema en Estados Unidos: trabajan, pagan impuestos y contribuyen a la economía, incluso sin contar con un estatus migratorio regular, sin embargo, el acuerdo entre el IRS y ICE para compartir información de contribuyentes podría cambiar esa dinámica.
Más allá del debate migratorio, el posible impacto económico es significativo pues la pérdida de confianza podría traducirse en menos declaraciones de impuestos y un aumento de la informalidad, afectando directamente los ingresos del gobierno.
Entiende aquí porque el impacto no solo es humano sino también económico.