Estados Unidos dio un giro en temas migratorios en los últimos días; esto a raíz de la decisión que tomó para permitir que médicos extranjeros puedan llevar a cabo sus trámites migratorios, incluyendo profesionales de países que actualmente tienen restricciones de viaje o controles más estrictos.   

Recordemos que, a comienzos de 2026, EE. UU. endureció los controles migratorios para ciudadanos de decenas de países, incluyendo África, Medio Oriente y algunos latinoamericanos como Cuba y Venezuela, pero las restricciones terminaron afectando distintos tipos de visas y dejaron en pausa a muchos profesionales extranjeros, incluidos médicos.  

Pero ahora, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés) actualizó parte de sus lineamientos operativos para permitir que ciertos trámites migratorios relacionados con médicos continúen procesándose.  

Es por esto que la decisión marca un cambio importante luego de varios meses de incertidumbre para miles de médicos internacionales que tenían congeladas renovaciones de visas, permisos de trabajo u otros procesos migratorios y muchos de ellos no sabían si podrían continuar trabajando en hospitales estadounidenses, terminar sus residencias médicas o incluso permanecer legalmente en el país. 

Un sistema de salud que depende de médicos extranjeros

La medida llega en un momento complejo para el sistema de salud estadounidense pues, desde hace varios años, hospitales y clínicas vienen enfrentando dificultades para contratar a este tipo de personal, especialmente en zonas rurales, comunidades alejadas y pequeños centros donde resulta más difícil cubrir vacantes.  

En muchas de estas regiones, los médicos extranjeros se han convertido en parte esencial del sistema de salud, ya que son quienes cubren turnos de emergencia, atienden consultas en áreas con pocos especialistas y ayudan a sostener servicios médicos que, en algunos casos, podrían desaparecer por falta de personal.  

Al respecto, 20 asociaciones médicas estadounidenses y facultades de medicina advirtieron que limitar la entrada o permanencia de estos profesionales podría empeorar aún más la situación y presionaron al gobierno para que hiciera excepciones migratorias para médicos y estudiantes internacionales de medicina.  

La Asociación de Facultades de Medicina de Estados Unidos (AAMC, por sus siglas en inglés) alertó que el país podría enfrentar una escasez de hasta 86,000 profesionales de la salud para 2036, principalmente en áreas de atención primaria, medicina familiar y especialistas para adultos mayores.  

Médicos inmigrantes también fueron detenidos por temas migratorios

 
A las restricciones migratorias también se le sumó que algunos médicos extranjeros terminaron detenidos por agentes migratorios como el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) incluso cuando trabajaban legalmente en hospitales y clínicas del país. 

Uno de los casos que más llamó la atención fue el de la doctora venezolana Rubeliz Bolívar, detenida por agentes de ICE el 11 de abril en Texas mientras viajaba junto a su hija de 5 años para asistir a una cita relacionada con su proceso migratorio; aunque contaba con autorización de empleo vigente, DHS sostuvo que había permanecido en el país después de su visa original. 

Sin embargo, el 13 de mayo de 2026 fue liberada luego de que un juez autorizara el pago de una fianza; en el proceso, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) argumentó que su estatus migratorio había expirado en 2017, aunque su defensa aseguró que contaba con permisos de trabajo vigentes y procesos migratorios activos.  

Otro caso que generó preocupación fue el del médico venezolano Ezequiel Veliz, detenido por agentes migratorios en abril de 2026 en un retén del sur de Texas mientras trabajaba en clínicas que atienden a comunidades vulnerables en el Valle del Río Grande.  

Veliz, cuya detención por cerca de 10 días aumentó las alertas sobre el impacto que las restricciones migratorias podrían tener en hospitales que dependen de médicos extranjeros, realizaba su residencia médica y había sido reconocido por su desempeño profesional.