El Departamento de Estado anunció que desde este 8 de mayo inició la revocación de pasaportes a padres morosos que no estén al día con la cuota alimentaria de sus hijos, endureciendo una ley anterior que solo los afectaba al renovar el documento.  

La norma afecta a padres morosos con deudas superiores a los 100 mil dólares. La medida, que impactará inicialmente a unas 2,700 personas, será posteriormente ampliada para incluir a quienes deben montos mayores a los 2,500 dólares.  

Hasta ahora, solamente quienes solicitaban renovar sus pasaportes estaban expuestos a esta sanción. Bajo la nueva política, el HHS informará al Departamento de Estado sobre todos los pagos atrasados que superen los 2,500 dólares y los padres que estén en dicho listado verán revocados sus documentos.  

Los afectados que se pongan al día con sus deudas, podrán volver a contar con su pasaporte estadounidense. Desde la ampliación del programa en febrero de este año, el Departamento de Estado indicó que cientos de padres tomaron acción y se pusieron al día con sus deudas.  

A quienes les sea revocado recibirán una notificación de que no podrán utilizarlo para viajar y deberán solicitar uno nuevo cuando se confirme el pago de la deuda.  

Quienes se encuentren en el extranjero cuando se dé la cancelación del pasaporte, deberán asistir a una embajada o consulado de Estados Unidos para solicitar un nuevo documento de viaje de emergencia para poder regresar al país.