Desde el 31 de diciembre de 2025, el gobierno de Estados Unidos activa una regla migratoria que puede impactar a personas que están solicitando asilo o protección contra la deportaciónNo es una ley nueva ni algo que haya aparecido de la nada, pero sí es una norma que ahora empieza a aplicarse con más fuerza y que genera preocupación entre inmigrantes. 

En términos sencillos, esta regla permite que el gobierno niegue el asilo si considera que una persona podría representar un riesgo durante una emergencia de salud pública. No se exige que la persona esté enferma ni que haya cometido un delito, solo es suficiente que exista una emergencia sanitaria declarada y que las autoridades entiendan que esa situación puede afectar la seguridad del país. 

¿Qué dice esta regla, en palabras simples? 

La norma le da al gobierno la facultad de usar la salud pública como argumento de seguridad nacional. Eso significa que, durante una emergencia sanitaria, una solicitud de asilo puede ser rechazada sin que se analice a fondo la historia de persecución, violencia o amenazas que vive la persona. Para muchos inmigrantes, esto representa un cambio importante, porque su caso puede verse afectado por factores completamente ajenos a su situación personal. 

Punto clave: no necesitas estar enfermo 

Uno de los aspectos más sensibles de esta regla es que no requiere que la persona esté enferma ni que haya sido diagnosticada con alguna condición médica. Tampoco se necesita que exista una conducta indebida. La decisión puede basarse únicamente en una evaluación general del riesgo durante una emergencia de salud, lo que deja un amplio margen de discrecionalidad a oficiales y jueces migratorios. 

¿Es una regla nueva? No exactamente 

Esta regulación fue creada en 2020, al final del primer mandato de Donald Trump, pero nunca se aplicó por completo. Durante años estuvo congelada y sin efectos reales. En el segundo mandato de Trump, el gobierno decidió reactivarla, eliminar partes que ya no aplican y dejar vigente la posibilidad de negar asilo por razones ligadas a emergencias de salud pública. 

¿Por qué esto es importante ahora? 

La reactivación de esta regla no ocurre en el vacío. Llega en un momento en el que el gobierno está endureciendo el acceso al asilo sin cambiar leyes, usando regulaciones administrativas para acelerar negativas y otorgar mayor poder de decisión a las autoridades migratorias. Para muchos inmigrantes, esto se traduce en más retrasos, más incertidumbre y más miedo a perder su oportunidad de protección. 

¿Qué temen los inmigrantes? 

El principal temor es la falta de claridad. No está bien definido qué situaciones se considerarán una emergencia de salud pública ni cuánto tiempo durarán. Dos personas con historias similares pueden recibir decisiones distintas, dependiendo de quién revise el caso. Además, esta norma recuerda a muchos lo ocurrido con el Título 42, cuando la salud pública se usó para expulsar personas sin escuchar sus casos, lo que dejó una profunda desconfianza en el sistema. 

¿Qué NO hace esta regla? 

Es importante aclarar que esta regla no elimina el asilo ni cancela todos los casos automáticamente. Solo puede aplicarse si existe una emergencia sanitaria declarada. Sin embargo, sí agrega una nueva barrera que puede ser usada para negar protección, incluso a personas con necesidades humanitarias reales. 

¿Qué puedes hacer si tienes o piensas presentar un caso de asilo? 

Ante este escenario, lo más importante es no tomar decisiones impulsivas basadas en el miedo o la desinformación. Cada caso es diferente y la aplicación de esta regla puede variar. Buscar asesoría legal confiable antes de firmar documentos, aceptar salidas “voluntarias” o abandonar un proceso es fundamental para proteger tus derechos.