Durante el segundo gobierno de Donald Trump en Estados Unidos, hay un grupo que está pagando un precio silencioso por el endurecimiento de las políticas migratorias: los hijos de los inmigrantes, en especial latinos. Se trata justamente de niños ciudadanos estadounidenses que han sido afectados por la detención de sus padres, una realidad que empieza a mostrar el impacto humano detrás de las cifras. 

Una investigación de ProPublica reveló que, al menos 11,000 niños han vivido esta situación en solo siete meses, dejando claro que el efecto de estas políticas no se limita a quienes no tienen papeles, sino que alcanza directamente a menores nacidos en Estados Unidos. Los datos dan cuenta, además, que cerca de 50 niños al día enfrentan la detención de uno de sus padres pues son alrededor de 1.250 padres arrestados cada mes dejando hijos ciudadanos atrás 

Un giro frente al gobierno anterior. Biden vs. Trump 

Cuando se comparan los datos con el último año de gobierno de Joe Biden (2024) y el primer año de Trump, la diferencia es clara pues hoy, bajo Trump, las detenciones de padres con hijos ciudadanos se han duplicado. 

Y si se trata de las madres de los niños ciudadanos estadounidenses, el contraste es aún más marcado, de acuerdo con ProPublica. Al revisar 1,000 casos y comparar qué ocurrió con mujeres detenidas en dos periodos similares, uno en 2024 (bajo Biden) y otro en 2025 (bajo Trump), se encontró que:  

Durante el gobierno Biden (2024): 

  • 351 madres arrestadas  

  • 75% acabó retenido  

  • 31% terminó en deportación  

  • Un mayor número logró ser liberado  

Durante el gobierno Trump (2025): 

  • 866 madres arrestadas (más del doble)  

  • 92% fueron detenidas  

  • 60% terminaron deportadas  

  • Menos casos terminaron en liberación  

Es decir, antes 3 de cada 10 madres eran deportadas y ahora pueden ser hasta 6 de cada 10 lo que en la práctica se traduce en 516 madres de niños ciudadanos deportadas en pocos meses, una cifra que refleja el impacto directo sobre las familias. 

Otro cambio importante es que están siendo liberadas con menos frecuencia; bajo el gobierno anterior, era más común que pudieran continuar sus procesos fuera de detención, en cambio hoy, la mayoría permanece detenida o es deportada. 

Quiénes son los padres detenidos 

Otro dato que cambia la percepción del problema es el perfil de los padres y madres que son detenidos, ya que más de la mitad de los padres no tiene antecedentes criminales graves y en muchos casos, se trata de faltas migratorias o infracciones menores como, por ejemplo, multas de tránsito.  

Como abogado de inmigración debo decir que esto abre un serio debate sobre si las medidas están afectando de forma desproporcionada a familias que no representan un riesgo significativo para la sociedad.  

Niños que quedan en el limbo 

Tras revisar este panorama, vale la pena preguntarse qué pasa cuando ocurre una detención por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) y el impacto sobre los hijos que pueda tener esa persona, sin duda, la rutina familiar se rompe en cuestión de horas. 

En síntesis, muchos de estos niños enfrentan varios escenarios, unos quedan al cuidado de familiares, otros pueden entrar al sistema de protección infantil y otros pueden pasar semanas sin saber cuándo volverán a ver a sus padres y en los casos más graves, la separación puede volverse permanente, especialmente cuando hay deportación 

A esto se suma que, según la investigación hecha por ProPublica, estas detenciones no ocurren solo en la frontera, sino que cada vez más, se realizan dentro del país y en escenarios cotidianos como trabajos, tribunales, colegios, entre otros, lo que ha ampliado el alcance de la política migratoria del gobierno Trump y ha llevado el riesgo a la vida diaria de familias que ya estaban establecidas en Estados Unidos. 

Un problema que podría ser mayor 

Aunque la cifra de 11,000 niños afectados de por sí ya es alarmante, los propios investigadores de ProPublica hacen una cruda advertencia y es que esta realidad podría ser mucho mayor, ya que existen limitaciones en los registros oficiales y además hay dificultades para identificar a todos los casos, a lo que se suman los subregistros en las bases de datos. 

En pocas palabras, el resultado de las deportaciones de padres y madres de niños que ya son ciudadanos americanos es una realidad difícil de medir pues son miles los niños y niñas que están creciendo con miedo, incertidumbre y separación familiar.