El cuidado infantil en Estados Unidos no es solo un servicio para las familias, también es una infraestructura esencial que permite la participación laboral de millones de padres y madres, que ayuda a sostener el funcionamiento de la economía del país. Sin embargo, este sistema enfrenta diversas presiones estructurales que amenazan su estabilidad, entre ellas el alto costo del servicio, la escasez de personal y la dependencia de la fuerza laboral de los trabajadores inmigrantes. 

Guarderías, centros de educación temprana y servicios de cuidado en el hogar hacen posible que millones de adultos permanezcan en el mercado laboral y puedan encargar en las manos de alguien más el cuidado de sus hijos. De acuerdo con la última Encuesta Comunitaria Americana (ACS, por sus siglas en inglés), 18,6 millones de trabajadores en Estados Unidos tienen hijos menores de cinco años, una etapa en la que el acceso al cuidado infantil no es opcional sino indispensable. 

En este contexto, las políticas migratorias que restringen o desestabilizan la fuerza laboral inmigrante no solo afectan a quienes trabajan en el cuidado infantil, sino que amplían la crisis del sistema en su conjunto pues la reducción de trabajadores disponibles amenaza la capacidad del sector para responder a la demanda, con efectos directos sobre las familias, el empleo y la economía.  

En este informe analizaré el panorama cruzando principalmente datos del Consejo Americano de Inmigración (AIC, por sus siglas en inglés), del Departamento de Trabajo (DOL, por sus siglas en inglés) y del Centro para el Estudio del Empleo en el Cuidado Infantil (CSCCE, por sus siglas en inglés) para dar una perspectiva completa.  

Un sistema sostenido por mujeres inmigrantes  

Empecemos por el comienzoen Estados Unidos, según el Consejo Americano de Inmigración (AIC) 282.900 inmigrantes trabajan en el sector del cuidado infantiluna cifra que revela la magnitud de su aporte. Este grupo, que representa el 20,1 % de toda la fuerza laboral dedicada a cuidar niñostambién refleja una realidad marcada por el género. De acuerdo con el Centro para el Estudio del Empleo en el Cuidado Infantil (CSCCEel 97.6 % de los trabajadores inmigrantes del cuidado infantil son mujeres, lo que confirma que este sector se sostiensobre el trabajo femenino son ellas quienes ocupan espacios como los centros de guardería o los hogares privados.  

Sin embargo, la participación de los inmigrantes no es homogénea en todo el sector y los datos muestran diferencias importantes según el tipo de cuidado infantil; por ejemplo, en los hogares privados, que incluye niñeras y cuidadoras que trabajan directamente en casas particulareslos inmigrantes representan el 31.9 % de la fuerza laboral, alcanzando cerca de 59.500 plazas, mientras que, en los centros de guardería, los inmigrantes representan el 18.3 % con un total de 223.400 trabajadores.  

Una crisis en el cuidado infantil  

El cuidado de los niños en Estados Unidos sigue siendo muy costoso para muchas familias, según las cifras más recientes de la Base de Datos Nacional de Precios de Cuidado Infantil del Departamento de Trabajo (DOL), en 2022, las familias podían gastar entre el 9 % y el 16 % de sus ingresos solo en la guardería de un hijo a tiempo completo, es decir, entre 6.500 y 15.600 dólares al año, casi lo mismo que pagar un alquiler promedio que, para ese momento, era de casi 16.085 dólares.  

Los datos anteriores corresponden a precios promedio semanales en dólares estadounidenses que pagan las familias por el cuidado infantil, según la Base de Datos Nacional de precios de cuidado infantil (NDCP) del Departamento de Trabajo.  

Ahora bien, estas cifras revelan que el costo del cuidado infantil en Estados Unidos varía según el estado y la edad de los niños, generando un panorama desigual para las familias del país y, justamente, los datos semanales muestran que los bebés menores de 1 año representan la mayor carga económica, mientras que los niños en edad escolar suelen tener un costo más asequible.  

El Distrito de Columbia se ubica como el estado con mayores costos, con un promedio de $445 por semana para los menores de 1 año y $421 para los niños pequeños de hasta 3 añosle sigue Massachusetts, con $355 semanales para los más pequeños, y California, con $331, lo que refleja que las áreas urbanas concentran los precios más elevados del cuidado infantil.   

Otros estados como Maryland, Colorado, Connecticut y Washington presentan cifras que rondan los $200 a $300 semanales, mostrando que, aunque son más asequibles que las grandes ciudades, el cuidado infantil sigue siendo un gasto importante para muchas familias.  

Por otro lado, en estados como Alabama, Nebraska, Mississippi y Tennessee, los costos son notablemente menores, ubicándose entre $115 y $165 por semana para los bebés; esta diferencia evidencia una fuerte brecha regional, que influye directamente en la capacidad de las familias para acceder a servicios de cuidado de calidad.  

Las diferencias también se notan según la edad del niño, pues en la mayoría de los estados, el cuidado para menores de 1 año es más elevado, seguido por los pequeños y los preescolares, mientras que el cuidado escolar resulta más económico.   

Sin embargo, algunos casos destacan por sus particularidades: en Hawái, por ejemplo, mientras el cuidado los niños menores de 1 año y preescolares supera los $235 semanales, el costo para los niños en edad escolar muestra una caída notable de hasta $54continuación, hagamos un zoom en los 10 estados con costos más elevados para analizarlos comás detenimiento 

 

Distrito de Columbia: Allí, poner al cuidado a un bebé cuesta 445 dólares por semana, el más caro de la lista, con un promedio mensual de casi 1,700 dólares, esto muestra que las familias allí enfrentan gastos muy altos desde el inicio. 

Massachusetts: aquí, cuesta casi 356 dólares y escolares 217 dólares por semana con un promedio mensual de 1,579 dólares, los costos bajan con la edad, pero sigue siendo un estado de gasto elevado para las familias.  

Colorado: El cuidado de bebés alcanza los 312 dólares y escolares 185 dólares con un promedio mensual 1,270 dólares. Los costos son altos al inicio y bajan al crecer los niños.  

Alaska: El cuidado de bebés llega a los 311 dólares y escolares 170 dólares con un promedio mensual 1,265 dólares y es similar a Colorado, con gasto más fuerte en los primeros años.  

Minnesota: El cuidado de bebés alcanza los 298 dólares y escolares 190 dólares con un promedio mensual 1,261 dólares, los costos se mantienen relativamente parecidos a medida que los niños crecen.  

Maryland: El cuidado de bebés alcanza llega a los 283 dólares, en niños pequeños y preescolares 217 dólares, escolares 201 dólares con un promedio mensual 1,236 dólares, aquí el gasto se distribuye más uniformemente entre las edades. 

Connecticut: El cuidado de bebés alcanza los 300 dólares, en preescolares 265 y escolares 130 dólares, el promedio mensual aquí es de 1,226 dólares, el gasto es alto al inicio, pero baja mucho para los escolares.  

California: El cuidado de bebés llega a 332 dólares, en preescolares 224, escolares 192 dólares y el promedio mensual es de 1,231 dólares, los primeros años son los más caros, y el gasto disminuye gradualmente.  

Washington: El cuidado de bebés puede llegar a costar 306 dólares, niños pequeños 227, escolares 180 dólares. Este estado maneja un promedio mensual de 1,200 dólares, similar a California, con los mayores gastos concentrados en los primeros años.  

Hawái: El cuidado de bebés cuesta 287 dólares semanales, preescolares 235, escolares 54 dólares, con un promedio mensual de 1,075 dólares, aunque los bebés cuestan bastante, el gasto para escolares baja mucho, haciendo que sea el estado con menos costos de la lista de 10.   

Impacto de la falta de cuidado infantil en los hogares (2025) 

Cuando un hogar no logra acceder al cuidado infantil repercute directamente en su economía; el Consejo Americano de Inmigración estima que, en 2025, casi 12 millones de hogares con niños menores de 14 años tuvieron al menos un adulto cuyo trabajo se vio afectado por la falta de acceso a guarderías o cuidado infantil, lo que incluyó reducciones de jornada, permisos sin sueldo y dificultades para buscar empleo: 

La falta de cuidado infantil tiene un impacto inmediato en el trabajo de los adultos. La mayoría de los hogares afectados intentó resolver la situación sin dejar su empleo, usando vacaciones o días por enfermedad (15,6 %) o aceptando perder ingresos con permisos sin sueldo (8,1 %) o reducción de horas (6,7 %). 

Sin embargo, una parte importante enfrentó consecuencias más graves: algunos adultos trabajaron mientras cuidaban a sus hijos (4,7 %), otros dejaron de buscar empleo (4,1 %) y más de 600 mil hogares reportaron que alguien tuvo que renunciar a su trabajo. Aunque los despidos son pocos, se evidencia, en general, que la falta de guarderías o lugares de cuidado empuja a muchas familias a sacrificar ingresos, estabilidad laboral y oportunidades de empleo. 

Casi medio millón de educadores inmigrantes sostienen el sistema de cuidado infantil 

Un informe del Centro para el Estudio del Empleo en el Cuidado Infantil (CSCCE) de la Universidad de California muestra que casi medio millón de personas que trabajan cuidando y enseñando a niños pequeños en Estados Unidos son inmigrantes, lo que indica que el sistema de cuidado infantil depende mucho de estos trabajadores  

Si bien, las cifras revelan que representan alrededor del 21 % de la fuerza laboral en educación y cuidado de la primera infanciaincluyendo personas con y sin estatus migratorio regular, se aclara que el dato podría ser s alto, ya que el censo tiende a no contar a todos los inmigrantes.   

Hay grandes diferencias según el estado; en algunos lugares, como Florida y Nueva York, los inmigrantes representan alrededor del 38 % y 40 % respectivamente, mientras que, en Misisipi y Vermont, los inmigrantes representan menos del 5 % de los educadores infantilesrevisémoslo a continuación:  

 

 

En algunos estados, como Montana, Nuevo Hampshire, Vermont, Carolina del Norte y Alabama, menos del 5 % de los educadores infantiles son inmigrantes, lo que indica que en estas zonas el cuidado y la educación temprana dependen casi por completo de trabajadores estadounidenses. 

En contraste, en estados más grandes, los inmigrantes representan una parte mucho más importante de la fuerza laboral: el Distrito de Columbia (41 %), Nueva York (40 %), California (39 %), Florida (38 %) y Nueva Jersey (33 %). En estos territorios, su contribución es clave para mantener en funcionamiento el sistema de cuidado infantil y educación temprana. 

En medio de estos extremos se encuentra la mayoría del país, con porcentajes intermedios que van del 6 % al 27 %. Estados como Arizona e Illinois (20 %) o Rhode Island (22 %) reflejan cómo la presencia de educadores inmigrantes varía según la población local, los flujos migratorios y las políticas estatales.  

En esta categoría también destacan Washington (17 %) y Nevada (18 %), dos estados que dependen en buena medida de trabajadores inmigrantes para sostener su sistema de cuidado infantil. Aunque no alcanzan los niveles de los grandes centros urbanos, ambos enfrentan riesgos elevados: Washington por su escasez crónica de personal en educación temprana y Nevada por su estructura laboral más vulnerable y su alta población migrante. 

Ahora hagamos un acercamiento a los 10 estados donde más se concentran los educadores de primera infancia inmigrantes:   

El Distrito de Columbia encabeza la lista con 41 %, seguido por Nueva York con 40 % y California con 39 %estos territorios concentran grandes poblaciones urbanas y diversas, donde el sistema de cuidado infantil depende fuertemente del trabajo de personas inmigrantes para poder operar.  

Estados como Florida (38 %) y Nueva Jersey (33 %) confirman esta tendencia en zonas con alta presencia migrante y alta demanda de servicios de cuidado. Más abajo en la lista, pero aún con cifras relevantes, aparecen Connecticut, Hawái, Texas, Rhode Island y Arizona, todos con porcentajes entre el 20 % y el 27 %.  

¿De dónde provienen los inmigrantes dedicados al cuidado infantil?  

 

Según un análisis del Consejo Americano de Inmigración (AIC) de la Encuesta Comunitaria Americana de 2023; el cuidado infantil en Estados Unidos depende en gran medida de trabajadores inmigrantes provenientes de América Latinaespecialmente de México, que encabeza la lista con 57.400 trabajadores, representando más del 20 % del total. 

 Le siguen El Salvador, Colombia y República Dominicana, cada uno con alrededor del 5 % del totallo que muestra una fuerte participación de comunidades migrantes latinoamericanaen el cuidado y la educación de la primera infancia.  

Aunque en menor proporción, también destacan naciones como India y China, lo que muestra que esta fuerza laboral es diversa y no se limita a una sola región del mundo, sin embargo, los países latinoamericanos concentran la mayor parte de los trabajadores.  

A este panorama se suma un nuevo ingrediente: las políticas migratorias se han vuelto más estrictas bajo el segundo gobierno Trump. Por ejemplo, se han ampliado los recursos para las deportaciones y se han eliminado protecciones migratorias para muchas personas de países como Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela, medidas que pueden poner en riesgo a trabajadores inmigrantes y sus familias, afectando directamente los programas de cuidado infantil.   

¿Quién ocupará los nuevos puestos de trabajo de cuidado infantil?   

El Consejo Americano de Inmigración alerta que las redadas en lugares de trabajo y las políticas más duras de ICE están afectando seriamente al sector del cuidado infantil en Estados Unidos. Casi 1 de cada 3 trabajadores inmigrantes de guarderías (30,5 %) no tiene estatus legallo que los expone al miedo constante de ser detenidos o deportados.  

Este temor ha crecido desde que ya no está prohibido realizar detenciones migratorias en espacios donde hay niños, como guarderías o programas después de la escuela. Como resultado, algunos trabajadores han dejado de ir a trabajar y dueños de centros han tomado medidas para no llamar la atención. En Maryland, por ejemplo, una guardería quitó letreros en otros idiomas para proteger su negocio. 

Además, la eliminación de programas como el TPS, la cancelación las demoras en la gestión de permisos de trabajo por parte de USCISasí como el aumento en el costo de las visas y los retrasos en los trámites migratorios están dejando a muchos trabajadores sin posibilidad de seguir empleadosUn ejemplo claro ocurrió en mayo de 2025, cuando se suspendió temporalmente la entrega de visas J-1, afectando a miles de au pairs y a las familias que dependen de ellas para cuidar a sus hijos. Aunque el programa se reactivó semanas después, muchas no pudieron empezar a trabajar a tiempo.  

A todo esto, se suma que el Departamento de Trabajo (DOL) estima que en los próximos años se necesitarán más de 160 mil nuevos trabajadores de cuidado infantil cada año, debido a jubilaciones y salidas del sector, pero sin suficientes trabajadores, la falta de personal seguirá reduciendo el acceso a guarderías y encareciendo el servicio, lo que obliga a muchos padres a dejar de trabajar o reducir sus horas para cuidar a sus hijos.  

En conclusión, las cifras revelan una realidad clara: el cuidado infantil en Estados Unidos no podría funcionar sin el trabajo de mujeres inmigrantes, bien sea en hogares privados o en centros de guardería, por lo que cualquier política que reduzca esta fuerza laboral, como por ejemplo deportaciones, cancelaciones de permisos de trabajo o incluso la implementación de mayores barreras migratorias, no solo afecta a quienes cuidan a los niños, sino que repercute directamente en la estabilidad económica de millones de familias así como en el funcionamiento del mercado laboral en su conjunto.