Ser deportado de Estados Unidos es una experiencia que sin duda genera un sinnúmero de cambios; precisamente muchas personas, al regresar a su país de origen, creen que todo vínculo con el país termina, incluyendo las obligaciones fiscales, pero en realidad, no siempre es así. Por eso en este artículo te contaré todo lo que debes saber.  

El Servicio de Impuestos Internos (IRS, por sus siglas en inglés) puede seguir exigiendo que una persona declare impuestos si trabajó y ganó dinero en Estados Unidos, incluso si ya no vive allí o fue deportada y esto se debe a que los impuestos no dependen del estatus migratorio, sino de si hubo ingresos dentro del país, es decir, si un inmigrante trabajó, con o sin documentos, es posible que todavía tenga la obligación de presentar una declaración de impuestos. 

¿La deportación borra las obligaciones fiscales en EE. UU.? 

Muchas personas creen que al salir de Estados Unidos, ya sea voluntariamente o tras una deportación, el Servicio de Impuestos Internos pierde contacto con ellas. Pero la realidad es distinta: el historial fiscal no desaparece y permanece registrado. 

Esto significa que si durante el tiempo que viviste en Estados Unidos generaste ingresos suficientes que te obligaban a declarar impuestos, esa obligación puede seguir existiendo, incluso si ahora resides en otro país. 

Y es importante aclararlo: no importa si ya no tienes visa, permiso de trabajo o estatus migratorio legal. El IRS no evalúa tu situación migratoria, sino si hubo ingresos sujetos a declaración y si, conforme a la ley fiscal, estabas obligado a presentar impuestos. 

¿Es posible declarar impuestos desde otro país? 

Esta pregunta seguramente se la habrán hecho muchos inmigrantes que han salido de EE. UU. y aunque parezca complicado, presentar impuestos desde el extranjero es algo común; en efecto, muchos lo hacen cada año y existen varias formas de hacerlo.  

De acuerdo con el propio IRS, se puede contratar a un preparador de impuestos autorizado, enviar la declaración electrónicamente o incluso autorizar a un familiar o representante para que lo haga en su nombre.  

El Servicio de Impuestos también permite otorgar un poder legal mediante el Formulario 2848, que se encuentra en la página oficial del Servicio de Impuestos Internos y que autoriza a un tercero a manejar el caso fiscal, lo que facilita el proceso para quienes ya no se encuentran en territorio estadounidense. 

¿Algunos incluso pueden recibir reembolso?  

Es importante aclarar que no todos los casos terminan en deuda y en algunas ocasiones, el IRS puede determinar que quien pagó más impuestos de los que debía; cuando esto ocurre tiene derecho a recibir un reembolso, aunque haya estado en un proceso de deportación. 

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Ese dinero puede enviarse a una cuenta bancaria o gestionarse a través de un representante, sin embargo, si la persona no presenta su declaración, ese dinero simplemente se pierde. 

¿Qué pasa si no se declaran impuestos y quiero regresar a EE. UU.? 

No declarar impuestos no significa que el IRS olvide la deuda. Con el tiempo pueden acumularse multas e intereses, y el registro permanece activo. 

Ahora bien, es importante aclarar algo fundamental: tener una deuda civil con el IRS no genera automáticamente una prohibición de ingreso a Estados Unidos. La ley migratoria no establece que deber impuestos, por sí solo, sea una causal directa de inadmisibilidad. 

Sin embargo, la situación puede complicarse dependiendo del caso. Si la persona intenta regresar legalmente al país mediante una visa, residencia permanente u otro beneficio migratorio, las autoridades podrían revisar su historial fiscal como parte de la evaluación general. 

En la mayoría de los casos, una deuda tributaria es un asunto civil. Pero si existió evasión intencional, ocultamiento de ingresos o presentación de información falsa, entonces sí podrían surgir consecuencias más serias, incluyendo posibles implicaciones penales o cuestionamientos sobre el cumplimiento de la ley, lo cual puede afectar ciertos procesos migratorios. 

Además, si la persona fue deportada, las principales barreras para regresar suelen estar relacionadas con la orden de remoción y los castigos migratorios correspondientes (como los periodos de inadmisibilidad), más que con la deuda fiscal en sí. 

Por eso, aunque no pagar impuestos no activa automáticamente una prohibición de ingreso, ponerse al día puede ser una decisión estratégica si en el futuro se planea iniciar un trámite migratorio. 

¿Cómo me puede ayudar un abogado de inmigración?  

Un abogado de inmigración puede ayudarte a evaluar si tener deudas o declaraciones pendientes con el Servicio de Impuestos Internos, revisar tu historial, así como explicarte los riesgos. Adicionalmente, orientarte sobre cómo ponerte al día con tus obligaciones fiscales para evitar consecuencias en solicitudes de visa, residencia permanente o perdones migratorios. También puede trabajar junto a un preparador de impuestos o contador para asegurarse de que presentes correctamente tus declaraciones, incluso desde el extranjero, y demostrar que estás cumpliendo con la ley.