El muro fronterizo impulsado por Donald Trump no solo representa una nueva barrera en la frontera entre Estados Unidos y México. Su construcción también está avanzando sobre algunas zonas naturales protegidas, generando preocupación entre comunidades, empresarios y organizaciones que temen por el impacto de estas obras.
En Arizona y Texas, algunos de los proyectos se encuentran cerca de áreas de gran importancia natural y turística. Pero, ¿cómo puede el gobierno federal construir infraestructura fronteriza en lugares que cuentan con protecciones ambientales?
¿Dónde avanza el muro fronterizo de Trump?
En Arizona, las obras están entrando en Organ Pipe Cactus National Monument, una extensa zona del desierto de Sonora que ha estado protegida durante décadas.
Texas también enfrenta una situación similar. El proyecto llegó hasta Big Bend National Park, ubicado junto al río Bravo, donde se proyecta una inversión de 1,700 millones de dólares para infraestructura fronteriza.
Estos proyectos han generado preocupación por los posibles efectos sobre el paisaje, el entorno natural y las comunidades que dependen económicamente de estas áreas.
¿Cómo puede construirse el muro en zonas protegidas?
Existe un mecanismo legal que permite al gobierno federal acelerar determinadas obras fronterizas dejando sin efecto la aplicación de algunas leyes ambientales y de preservación histórica.
La sección 102(c) de la Illegal Immigration Reform and Immigrant Responsibility Act, conocida como IIRIRA, faculta al secretario del Departamento de Seguridad Nacional para dejar sin efecto la aplicación de determinadas leyes cuando considere que hacerlo es necesario para acelerar la construcción de infraestructura fronteriza.
Como expliqué recientemente en Univisión, esta facultad puede permitir que proyectos que normalmente requerirían estudios y procesos relacionados con la protección ambiental avancen mediante exenciones legales otorgadas por el propio Departamento de Seguridad Nacional.
¿Qué impacto puede tener el muro en las comunidades fronterizas?
El debate no se limita a la construcción de la barrera. También existe preocupación por el impacto que estas obras pueden tener sobre el río, el paisaje y la actividad económica de las comunidades cercanas.
Más de 140 empresas de la zona han pedido bloquear la construcción y buscar otras alternativas para vigilar la frontera. Su preocupación está relacionada, entre otros aspectos, con los posibles efectos sobre una economía que depende del turismo.
Por eso, el avance del muro fronterizo sobre zonas protegidas plantea una discusión que va más allá del control migratorio: también involucra la protección de espacios naturales y el futuro económico de comunidades ubicadas cerca de la frontera.
El video explica qué está ocurriendo con el nuevo muro fronterizo de Trump, dónde avanzan las obras y qué mecanismos legales permiten su construcción en zonas que cuentan con determinadas protecciones. Mira el video completo para conocer el contexto de este proyecto y sus posibles efectos en la frontera.