Un cambio propuesto por el gobierno Trump podría reducir el margen de tiempo que tienen algunos trabajadores extranjeros para resolver su situación migratoria después de perder su empleo en Estados Unidos.
La propuesta del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) busca eliminar el período de gracia de hasta 60 días con el que actualmente cuentan los interesados en renovar su visa, como la H-1B.
Este tiempo puede ser clave para buscar una nueva compañía, presentar un trámite migratorio o prepararse para salir del país. Por ahora, la propuesta todavía debe pasar el proceso de comentarios públicos, antes de que se tome una decisión definitiva.