Cuando analizamos las cifras del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), el panorama es claro. La agencia sigue acumulando casos más rápido de lo que logra resolverlos y todo indica que esa presión continuará creciendo durante los próximos meses.
Cifras del atraso
USCIS cerró el segundo trimestre del año fiscal 2026 con 12,1 millones de casos pendientes, un aumento del 7,2 % frente al mismo período del año anterior, según datos analizados por el American Immigration Council. En el trimestre previo, entre octubre y diciembre de 2025, esa cifra era de 11,3 millones, lo que representa un crecimiento trimestral del 7,1 %.
Al ritmo observado entre finales de 2025 y mediados de 2026, USCIS está acumulando aproximadamente 266,000 casos pendientes adicionales cada mes. Si esta tendencia se mantiene, el atraso podría superar los 15 millones de expedientes dentro de un año, aumentando aún más la presión sobre los tiempos de procesamiento y la capacidad operativa de la agencia.
Lo más llamativo es que este crecimiento no parece responder a un aumento de la demanda. De hecho, USCIS recibió menos solicitudes que un año antes. Aun así, el volumen de casos pendientes siguió creciendo porque el número de expedientes completados cayó a cerca de 1,5 millones, la cifra más baja de los últimos ocho trimestres. Como resultado, se estima que la agencia necesitaría 24,1 meses para ponerse al día con la carga de trabajo acumulada.
Proyección de entrada de casos
La evolución de las solicitudes recibidas es fundamental para entender el problema. Durante los últimos ocho trimestres, el ritmo de resoluciones no ha logrado mantenerse al nivel de las nuevas peticiones.
Según el American Immigration Council, durante la primera mitad del año fiscal 2026 la agencia recibió un 33.6 % menos solicitudes y completó un 40,8 % menos casos que en el mismo período del año fiscal anterior. En otras palabras, la capacidad de procesamiento se redujo más rápido que el volumen de nuevas solicitudes.
Las mayores presiones se concentran en los permisos de trabajo (I-765) asociados a ajustes de estatus pendientes, los ajustes de estatus para refugiados (I-485) y las peticiones para trabajadores temporales (I-129). En varias de estas categorías, los casos pendientes aumentaron entre un 90 % y un 206 % en apenas un año, una señal de que los retrasos parecen estar vinculados principalmente a limitaciones operativas y no a un aumento extraordinario de la demanda.
Proyección de backlog a junio 2027
Si tomamos como referencia el crecimiento observado entre el primer y el segundo trimestre de 2026 y asumimos que ni la capacidad operativa ni el volumen de solicitudes cambian de manera significativa, el total de casos pendientes podría acercarse o incluso superar los 15 millones de expedientes para junio de 2027.
Bajo este escenario, USCIS sumaría entre 3,2 y 3,8 millones de casos adicionales a su inventario actual. Es importante aclarar que esta no es una proyección oficial de la agencia, sino una estimación basada en las tendencias observadas hasta ahora. Cambios en las políticas migratorias, la contratación o retención de personal, ajustes presupuestarios o variaciones en la demanda de beneficios migratorios podrían acelerar o desacelerar esta trayectoria en cualquier momento.
Cuando el problema no es la fila, sino que no te dejen mover
A lo largo de 2026, USCIS no solo acumuló más retrasos en la revisión de casos. También emitió memorandos internos que congelaron la adjudicación de grupos completos de solicitudes, ya fuera por país de origen, tipo de beneficio o estatus migratorio, sin previo aviso ni oportunidad de respuesta para los solicitantes.
Cuatro tribunales federales se han pronunciado en distintos momentos y han suspendido, en litigios separados, diversos Memorandos de Política (Policy Memoranda o PM). Los jueces concluyeron que pausar solicitudes de forma masiva, sin una revisión individualizada, excede las facultades que la ley otorga a USCIS.
En síntesis, el atraso de USCIS ya no puede entenderse únicamente como un problema de espera. Se trata de una situación con dos dimensiones. Por un lado, una agencia que lleva once trimestres consecutivos resolviendo menos casos de los que recibe y cuyo atraso podría seguir creciendo durante 2027. Por otro, una serie de políticas internas que han paralizado grupos enteros de solicitudes sin las garantías habituales del debido proceso y que los tribunales han comenzado a revertir una tras otra.
Ninguno de estos problemas se resuelve únicamente con paciencia. Si tienes un caso pendiente, es importante verificar si tu categoría de solicitud está afectada por alguna disputa judicial o por cambios recientes en las políticas de adjudicación. Contar con orientación legal puede ayudarte a determinar si la demora responde al atraso general de la agencia o a una medida específica que esté siendo cuestionada en los tribunales.
Fuente: American Immigration Council, análisis propio.