Durante años, los datos que una persona entrega al momento de comprar un boleto de avión en Estados Unidos han tenido el propósito de ayudar a garantizar la seguridad de los vuelos, pero ahora, en pleno segundo gobierno de Donald Trump, mucha de esa información está quedando también en manos de las autoridades migratorias.
Esto quedó en evidencia luego de conocerse un acuerdo firmado desde mayo de 2025 entre la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que permite compartir información de pasajeros. Esta estrategia permaneció fuera de conocimiento público hasta que la organización American Oversight logró obtener los documentos mediante solicitudes bajo la Ley de Libertad de Información (FOIA).
De la seguridad aérea al control migratorio
La información forma parte de los sistemas que TSA utiliza para rastrear a los pasajeros antes de abordar un avión, uno de ellos es Secure Flight, creado después de los ataques del 11 de septiembre de 2001 que busca reforzar la seguridad aérea.
El programa permite comparar los datos de los viajeros con listas de vigilancia y detectar a personas que puedan representar una amenaza, pero hay que aclarar que su objetivo original estaba relacionado con la seguridad de los vuelos y no con la aplicación de las leyes de inmigración, pero el acuerdo con ICE abre la puerta para que esos datos también sean utilizados en operaciones migratorias.
¿Qué puede hacer ICE con esa información?
El acuerdo establece mecanismos para que ICE pueda recibir información de TSA y utilizarla en sus propios sistemas y, de esta manera, los datos relacionados con un viaje pueden convertirse en una herramienta para identificar o localizar a personas de interés para las autoridades migratorias.
Esto es especialmente relevante para los vuelos nacionales. Aunque una persona viaje de una ciudad a otra en Estados Unidos, los datos pueden ser compartidos con ICE y utilizados por la agencia.
Recordemos que recientemente varios medios de comunicación han documentado que agentes migratorios están utilizando información de pasajeros para localizar personas en aeropuertos y realizar operaciones.
El Congreso busca ponerle límites a ICE
El 3 de agosto de 2026, la representante demócrata Rashida Tlaib presentó un proyecto de ley que busca impedir que la TSA comparta datos con ICE para realizar acciones migratorias.
La iniciativa presentada en el Congreso de Estados Unidos también aspira a poner límites al uso de herramientas que permiten identificar a personas mediante fotografías o reconocimiento facial en los aeropuertos. Otro punto importante tiene que ver con programas como TSA PreCheck y Global Entry.
Sin embargo, hay que aclarar que esta es una propuesta, es decir, debe surtir un debido trámite para convertirse en ley. Apenas fue presentada en la Cámara de Representantes y debe hacer un recorrido por diferentes comités antes de que pueda ser votada.
Si vas a viajar, ¿qué debes tener en cuenta?
Para los inmigrantes que tienen previsto viajar en avión dentro de Estados Unidos, es importante llevar consigo los documentos que demuestren su situación migratoria; entre ellos pueden estar un permiso de trabajo vigente, documentos de parole o comprobantes de trámites migratorios que todavía estén en proceso.
Tener estos documentos no garantiza que una persona no pueda ser detenida, pues si ICE identifica a un viajero que tiene una orden de deportación, una visa vencida u otro problema migratorio, los agentes pueden tomar medidas de acuerdo con su situación.
También es importante recordar que un vuelo nacional no equivale a entrar nuevamente a Estados Unidos, no obstante, los datos relacionados con el viaje pueden estar disponibles para las autoridades migratorias y ser utilizados para identificar a determinadas personas.
Por eso, antes de viajar, lo más recomendable es revisar que los documentos migratorios estén vigentes y tener a la mano copias de los trámites en proceso; si existe una orden de deportación, un caso migratorio complicado o dudas sobre el estatus, lo más recomendable es consultar con un abogado de inmigración antes de viajar.