El pasado jueves inició la Copa Mundial de la FIFA 2026 y operadores hoteleros en Estados Unidos advierten que el auge turístico prometido por el torneo aún no aterriza en la cantidad de reservas esperadas. Un informe de la Asociación Estadounidense de Hoteles y Alojamiento (AHLA) y preocupaciones de ciudades sede apuntan a un factor que cada vez genera mayor temor y domina la conversación, la política migratoria del gobierno.
Según la encuesta de AHLA realizada en abril de 2026, cerca del 80 % de los hoteles encuestados en ciudades sede reportaron reservas por debajo de las expectativas. En algunos mercados, los niveles de ocupación incluso se ubicaban por debajo de un verano normal.
La organización señala que, pese a la venta de millones de entradas para el torneo, esa demanda todavía no se había traducido para esa fecha en una ocupación hotelera importante. Y hay un patrón que llama la atención y es que los viajeros nacionales están superando en gran medida a los internacionales, cuando históricamente los mayores beneficios económicos de un Mundial dependen del turismo extranjero.
Lo que muestra la encuesta de AHLA
80 % de los hoteles encuestados reportó reservas por debajo de lo esperado. El informe también indica que la venta de más de cinco millones de entradas aún no se traduce en una ocupación hotelera sólida.
Boston, Filadelfia, Seattle, San Francisco y Kansas City aparecen entre los mercados con mayores dificultades. En Kansas City, entre el 85 % y el 90 % de los hoteles reportaron reservas inferiores a lo esperado e incluso por debajo de un verano típico. Algunos operadores describieron el Mundial como un non-event, es decir, un evento que todavía no genera el impacto económico prometido.
Ciudades como Atlanta, Nueva York, Filadelfia, Boston, Los Ángeles y Seattle temen perder millones de dólares en gasto turístico internacional. El visitante extranjero promedio gasta alrededor de 4,000 dólares por viaje, una cifra que explica por qué la caída del turismo internacional preocupa tanto a gobiernos locales y al sector hotelero.
La inmigración en el centro del debate
El punto más sensible del informe es la percepción de los propios hoteleros, entre el 65 % y el 70 % considera que las barreras migratorias, los problemas de visas y las tensiones geopolíticas están frenando la llegada de turistas internacionales.
Ese diagnóstico coincide con las advertencias de más de 120 organizaciones, que emitieron un anuncio alertando sobre el endurecimiento de los controles migratorios podría generar riesgos para aficionados, jugadores y periodistas extranjeros, incluyendo mayores revisiones, posibles detenciones en aeropuertos y un clima de incertidumbre para los visitantes internacionales.
Los mensajes cruzados del gobierno
La incertidumbre también se alimenta de mensajes contradictorios sobre el papel de ICE durante el Mundial. El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, declaró hace algunos días que no se descartaban detenciones por parte de ICE durante la Copa Mundial, aunque afirmó que la agencia no estaría en el torneo con el objetivo específico de arrestar a turistas o aficionados. Explicó que ICE participaba en este tipo de eventos deportivos por temas de seguridad, falsificación de productos y boletos fraudulentos.
Por su parte, Tom Homan, conocido como el zar de la frontera, sostuvo que la prioridad de ICE durante el Mundial era únicamente la seguridad del evento y no la aplicación de medidas migratorias contra aficionados o turistas.
La combinación de advertencias internacionales, restricciones de viaje y mensajes ambiguos sobre la actuación de ICE han generado un ambiente de cautela que, según el gremio hotelero y autoridades locales, podría estar afectando las decisiones de miles de viajeros para visitar Estados Unidos.
No todas las sedes están igual
El informe de AHLA identifica a Miami y Atlanta como los mercados con mejores perspectivas. Su mayor conectividad aérea, su historial de turismo internacional y su atractivo permanente parecen amortiguar parte de la desaceleración observada en otras sedes.
La Copa del Mundo apenas inicia, pero fuera de las canchas ya se libra otro partido. Habrá que esperar el pitazo final del torneo para saber si Estados Unidos logra quedarse también con el primer lugar en turismo internacional o si las restricciones migratorias terminan pasando factura a uno de los eventos deportivos más importantes del planeta.