Un proyecto de ley presentado en el Congreso de Estados Unidos está generando preocupación entre comunidades inmigrantes y abogados especializados en temas migratorios. La iniciativa, denominada No Immigration Without Assimilation Act of 2026, propone que el gobierno federal evalúe la probabilidad de "asimilación" de los extranjeros antes de aprobar beneficios migratorios. 

Aunque el proyecto apenas inicia su trámite legislativo y está lejos de convertirse en ley, su contenido ha despertado inquietud porque plantea que ciertas creencias, opiniones o posturas personales podrían convertirse en motivos para negar beneficios migratorios o incluso iniciar procedimientos de deportación. 

¿Qué propone el proyecto? 

La iniciativa modificaría la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA) para crear una nueva causal de inadmisibilidad y deportabilidad. Según el texto, una persona podría ser considerada inelegible para recibir beneficios migratorios si las autoridades concluyen que mantiene opiniones incompatibles con los principios de Estados Unidos, que es poco probable que se integre a la cultura estadounidense o que su presencia afecte la cohesión cultural del país. 

De aprobarse, la medida podría impactar solicitudes de residencia permanente, ajustes de estatus, renovaciones migratorias, extensiones de visas y otros trámites administrados por el gobierno federal. 

¿Qué cambiaría respecto a los controles migratorios actuales? 

Actualmente, las autoridades migratorias ya realizan verificaciones de antecedentes penales, revisiones de seguridad nacional y, en muchos casos, análisis de la actividad pública de los solicitantes en redes sociales. Estas revisiones buscan detectar riesgos relacionados con terrorismo, fraude migratorio, actividades criminales o amenazas a la seguridad pública. 

Sin embargo, el proyecto propone un cambio significativo. En lugar de enfocarse únicamente en determinar si una persona representa un riesgo para la seguridad nacional o ha violado la ley, permitiría evaluar sus creencias, opiniones y actitudes personales para decidir si merece recibir un beneficio migratorio o permanecer en Estados Unidos. 

En otras palabras, el debate dejaría de centrarse exclusivamente en lo que una persona ha hecho para extenderse a lo que piensa o cree sobre determinados temas. 

El requisito del idioma inglés que genera controversia 

Entre los criterios incluidos en el proyecto aparece uno particularmente sensible para millones de inmigrantes: la creencia de que una persona no necesita aprender inglés si aún no domina el idioma. Según el texto, esta postura podría ser considerada incompatible con los principios de Estados Unidos. 

Actualmente, la legislación migratoria ya contempla requisitos de inglés para determinados procesos, especialmente para la naturalización bajo la Sección 312 de la Ley de Inmigración y Nacionalidad. Sin embargo, esos requisitos no aplican a la mayoría de las visas ni a numerosas categorías migratorias. 

Por esa razón, especialistas consideran que la propuesta introduciría un estándar completamente nuevo, permitiendo que la disposición o actitud frente al aprendizaje del idioma se convierta en un elemento de evaluación migratoria. 

¿Qué ocurriría con las opiniones políticas? 

Otro aspecto que genera debate es la disposición según la cual podrían considerarse incompatibles con los principios de Estados Unidos las creencias que favorezcan sistemas autoritarios por encima de la democracia representativa. 

Actualmente, la ley migratoria permite negar beneficios a personas vinculadas con organizaciones terroristas, actividades extremistas violentas o movimientos que promuevan el derrocamiento violento del gobierno. Sin embargo, la propuesta abriría la puerta a que determinadas opiniones políticas o ideológicas sean tomadas en cuenta durante una evaluación migratoria, incluso cuando no exista una conducta ilegal asociada. 

Para muchos expertos, este punto podría generar importantes discusiones sobre los límites entre la seguridad nacional y la libertad de pensamiento. 

La libertad religiosa también entra en el debate 

El proyecto establece además que sería incompatible con los principios de Estados Unidos la creencia de que un sistema de ley religiosa debería reemplazar o estar por encima de las leyes estadounidenses. 

Si bien la legislación vigente ya contempla restricciones relacionadas con extremismo, terrorismo o incitación a la violencia, tradicionalmente las autoridades migratorias evalúan conductas específicas y riesgos concretos. La propuesta trasladaría parte del análisis al terreno de las creencias personales, lo que podría desencadenar debates sobre libertad religiosa y libertad de expresión. 

De los antecedentes a las creencias 

Quizás la diferencia más importante es que las leyes actuales se enfocan principalmente en hechos verificables. Las autoridades analizan antecedentes criminales, fraude migratorio, violaciones de estatus, riesgos para la seguridad nacional o vínculos con organizaciones prohibidas. 

La propuesta, en cambio, incorpora conceptos como "asimilación", "cohesión cultural" y "compatibilidad con los principios estadounidenses", términos que no cuentan con definiciones precisas dentro de la Ley de Inmigración y Nacionalidad. 

Para los críticos de la iniciativa, esto podría ampliar considerablemente la discrecionalidad de los funcionarios migratorios al momento de aprobar o negar solicitudes. 

¿Podría afectar a residentes permanentes? 

Uno de los aspectos que más preocupación genera es que la propuesta no se limita a quienes buscan ingresar a Estados Unidos. El texto contempla modificaciones a las causales de deportación, lo que significa que ciertos inmigrantes que ya se encuentran en el país podrían verse afectados dependiendo de cómo se implementara la ley. 

Por esa razón, abogados especializados recomiendan seguir de cerca el desarrollo de la iniciativa y evitar sacar conclusiones apresuradas mientras el proyecto continúa su recorrido legislativo. 

Lo que deben saber los inmigrantes 

Por ahora, la propuesta no ha sido aprobada y no modifica ninguna norma vigente. Las reglas actuales para visas, residencia permanente, ciudadanía y otros beneficios migratorios continúan siendo las mismas. 

Sin embargo, el proyecto ofrece una muestra del rumbo que está tomando parte del debate migratorio en Washington y de las nuevas exigencias que algunos sectores políticos buscan incorporar al sistema de inmigración estadounidense. 

Si usted tiene una petición migratoria pendiente, una residencia permanente, una visa vigente o planea iniciar un trámite migratorio en los próximos meses, es importante mantenerse informado y consultar cualquier duda con un abogado de inmigración. Cada caso es diferente y la mejor manera de proteger sus derechos es obtener orientación legal basada en las leyes que actualmente se encuentran en vigor.