Durante años, el mayor problema de las cortes de inmigración de Estados Unidos fue el mismo: millones de casos acumulados y familias obligadas a esperar años para conocer el destino de sus procesos. Pero algo cambió. En cuestión de meses, los tribunales comenzaron a resolver expedientes a un ritmo nunca visto y las órdenes de deportación alcanzaron niveles históricos.
La pregunta ya no solamente es por qué hay más deportaciones, sino qué está ocurriendo dentro del sistema judicial migratorio. Al revisar estadísticas oficiales del Departamento de Justicia (EOIR), datos de ICE y análisis del Transactional Records Access Clearinghouse (TRAC), encontramos que el cambio va mucho más allá del endurecimiento de la política migratoria.
Las cifras muestran un sistema que está cerrando casos más rápido, incorporando nuevos jueces, reduciendo parte del atraso acumulado y emitiendo un número récord de órdenes de deportación, mientras el porcentaje de inmigrantes que logra obtener un alivio migratorio cae a mínimos históricos.
Más que tratarse de un incremento en la carga de trabajo, los datos apuntan a una transformación estructural en el funcionamiento de las cortes de inmigración. Y es que las cifras hablan por sí solas y muestran que el cambio no es una percepción.
Durante el año fiscal 2026, las cortes de inmigración comenzaron a resolver expedientes a un ritmo sin precedentes, mientras las órdenes de deportación alcanzan niveles históricos.
Cortes de inmigración aceleran deportaciones y cierran más de 100,000 casos en un solo mes
Un informe del Transactional Records Access Clearinghouse (TRAC) revela que las cortes de inmigración registraron el mayor número de cierres de casos en toda su historia. Por lo menos ocho de cada diez expedientes terminaron con órdenes de deportación y tan solo el 1.9 % obtuvo algún alivio migratorio, en medio del endurecimiento de las políticas migratorias de la administración Trump.
Esto se debería a la combinación de un aumento histórico en las detenciones migratorias que, según cifras recientes de ICE, alcanzaron los 43,000 arrestos de inmigrantes para el mes de junio, convirtiéndose en la cifra mensual más alta desde que inició el segundo mandato de Trump, y a los cambios en las prioridades de aplicación de la ley.
Las cortes pisan el acelerador
El cambio más importante no está únicamente en el aumento de las órdenes de deportación, sino en la velocidad con la que las cortes de inmigración están resolviendo los casos. Durante años este sistema se caracterizó por largos tiempos de espera y millones de expedientes acumulados, hoy su comportamiento es completamente diferente con procesos que avanzan más rápido.
Las cifras más recientes del Transactional Records Access Clearinghouse (TRAC) revelan que, solo en junio de 2026, las cortes de inmigración cerraron 100,773 casos, la cifra mensual más alta registrada hasta ahora. Gran parte de ese incremento estuvo impulsado por un importante aumento en las órdenes de deportación emitidas por los jueces de inmigración.
Los datos reflejan la magnitud del cambio. Durante los primeros meses de la segunda administración del presidente Trump, las cortes emitían alrededor de 50,000 órdenes de deportación por mes, un nivel que se mantuvo relativamente estable durante casi un año.
Sin embargo, a partir de marzo de 2026 comenzó un ascenso: las expulsiones superaron las 60,000 decisiones mensuales en marzo, abril y mayo, hasta alcanzar cerca de 79,000 órdenes de deportación en junio, un salto de aproximadamente 30 % en apenas tres meses.
El salto de aproximadamente 49,000 a casi 79,000 órdenes de deportación entre junio de 2025 y junio de 2026 marca cerca de un 60 % de incremento entre ambos años, lo que evidencia sin duda un cambio de ritmo en las cortes.

Más allá del récord, la tendencia sugiere un cambio estructural en el funcionamiento del sistema de justicia migratoria. El salto registrado en junio coincide con otros indicadores oficiales como la incorporación de nuevos jueces de inmigración, la implementación de estrategias para reducir el atraso judicial y la expansión de prácticas como las "mega audiencias" en algunos tribunales.
Lo que muestran los datos es que las órdenes de deportación crecieron con una intensidad inusual durante 2026, lo que refuerza la hipótesis de que las cortes están operando bajo una dinámica distinta a la observada en años anteriores. Esto también abre algunos interrogantes especialmente sobre el impacto que esta dinámica puede tener en el debido proceso y el acceso a la defensa de los inmigrantes.
Entre marzo y junio de 2026, las órdenes de deportación pasaron de representar el 70,4 % de todos los casos cerrados al 78,3 %, lo que significa que, en apenas cuatro meses, casi ocho de cada diez decisiones judiciales terminaron con una orden de expulsión.
Sin embargo, el número total de casos resueltos aumentó solo 16,5 % durante ese mismo período. La diferencia es bien importante porque las órdenes de deportación crecieron a un ritmo mucho mayor que la productividad general de las cortes, lo que indica que una parte importante de la aceleración del sistema se está concentrando en este tipo de decisiones.

Las alternativas a la deportación pierden terreno
La salida voluntaria por ejemplo disminuyó del 10.7 % al 7.6 % de los casos resueltos, mientras que los procedimientos finalizados sin una orden de deportación también redujeron su participación del 11.6 % al 8.4 % en junio.
El dato más llamativo es el de los alivios migratorios, que cayeron de 2,342 casos en marzo a 1.883 en junio, pasando del 2.7 % al 1.9 % del total de decisiones, pese a que las cortes estaban resolviendo un mayor volumen de expedientes.
En conjunto, los datos muestran una transformación en la composición de las decisiones judiciales. Las cortes no solo están operando a un ritmo sin precedentes, sino que el incremento de su productividad se está concentrando principalmente en las órdenes de deportación.
¿Las cortes de inmigración están resolviendo más casos porque ahora tienen más capacidad o porque cambió la forma en que están operando?
Con base en la información oficial disponible hasta julio de 2026, existen evidencias de ambas cosas, aunque el aumento de capacidad por sí solo no explica la magnitud del cambio.
El propio Departamento de Justicia reconoce que el sistema de cortes de inmigración ha incrementado su productividad. Las estadísticas oficiales de EOIR muestran que durante el año fiscal 2026 el número de casos concluidos supera de gran manera el volumen de nuevos casos que ingresan al sistema.
Hasta junio de 2026, las cortes habían recibido 413,945 nuevos expedientes, mientras que habían concluido 687,353 casos, una diferencia de más de 273,000 casos. Este dato muestra que las cortes no solo están atendiendo los casos nuevos, sino que también están reduciendo parte del inventario acumulado de años anteriores.
Sí hubo un aumento importante del número de jueces
Otra posible explicación podría ser que existen más jueces. Según información oficial, EOIR incorporó nuevos magistrados durante 2026. Solo entre mayo y junio fueron anunciados 77 nuevos jueces de inmigración y 5 jueces temporales; posteriormente 39 jueces adicionales y 6 jueces temporales.
Es decir que en pocas semanas el Departamento de Justicia incorporó 116 jueces permanentes y 11 temporales. Pero esta acción por sí sola no explica el récord a pesar de que sí influye en los resultados, porque su capacidad sobrepasa la cantidad de casos. Esto lo que sugiere es que existen otros factores que pueden estar determinando la transformación de las cortes de inmigración.
¿Las "mega audiencias" están acelerando las deportaciones?
Aunque EOIR no afirma oficialmente que exista una política para acelerar deportaciones, sí existen cambios operativos documentados. Entre ellos la utilización con mayor frecuencia de audiencias colectivas ("mega-master hearings"), reprogramaciones masivas y calendarios con un número superior de casos por jornada.
Las denominadas "Mega Master Hearings", son audiencias masivas en las que un solo juez programa 100 o más casos en una misma sesión, una cifra mayor a las tradicionales audiencias iniciales (Master Calendar Hearings), donde normalmente se agendaban entre 20 y 30 personas.
La coincidencia cronológica llama la atención
El National Immigration Project (NIPNLG) documentó que los primeros reportes de estas audiencias comenzaron el 14 de mayo de 2026, cuando se empezó a conocer que varias cortes estaban reprogramando expedientes con muy poca anticipación para incluirlos en estos calendarios masivos.
Desde entonces, organizaciones de defensa de inmigrantes han reportado la expansión de esta práctica en tribunales de Nueva York, Boston, Chicago, Nueva Orleans, San Francisco y otras jurisdicciones.
Además, de acuerdo con una investigación publicada por The Guardian, aproximadamente 20,000 órdenes de deportación en ausencia estuvieron vinculadas a tribunales que utilizaron "mega master hearings".
Aunque esa cifra no permite concluir que las mega audiencias explican por sí solas el récord nacional, sí sugiere que se han convertido en uno de los principales factores para acelerar el cierre de expedientes en determinadas cortes.
¿Qué preocupa a algunas organizaciones especializadas?
El debate no gira únicamente alrededor del número de personas citadas. Diversas organizaciones sostienen que el verdadero cambio está en la forma como se desarrollan estas audiencias.
El National Immigrant Justice Center (NIJC) explica que las audiencias iniciales siempre han agrupado varios casos, pero que las "mega master hearings" incorporan elementos nuevos como: más número de personas, plazos más cortos y procedimientos estandarizados que reducen la evaluación individual de cada expediente.
Por su parte, el National Immigration Project advierte que muchos inmigrantes han recibido cambios de fecha con poco tiempo de anticipación, lo que ha incrementado el riesgo de no presentarse a la audiencia y, en consecuencia, de recibir una orden automática de deportación por ausencia.
¿Cómo funcionan las cortes de inmigración en Estados Unidos y quién las controla?
A diferencia de lo que muchas personas creen, estas cortes no forman parte del poder judicial federal, es decir, no pertenecen al mismo sistema que integran la Corte Suprema de Estados Unidos o las cortes federales de distrito.
Las cortes de inmigración dependen de la Oficina Ejecutiva para la Revisión de Inmigración (EOIR), una agencia adscrita al Departamento de Justicia (DOJ). Esto significa que los jueces de inmigración son administrativos y forman parte del poder Ejecutivo, no del Judicial.
Son nombrados por el Fiscal General y están sujetos a las políticas administrativas y procesales que emite el propio Departamento de Justicia. Esta característica hace que el funcionamiento del sistema pueda verse influido por las prioridades de cada gobierno.
Las cortes de inmigración están distribuidas en diversas ciudades de Estados Unidos y es allí donde se desarrollan la mayoría de los procesos de deportación, solicitudes de asilo, cancelación de deportación y otros procedimientos migratorios.
De acuerdo con la Oficina Ejecutiva para la Revisión de Inmigración (EOIR), actualmente el sistema está integrado por más de 70 cortes de inmigración distribuidas en todo el país y una Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA) con sede en Virginia.
Dos de cada tres deportaciones ocurrieron sin que el inmigrante asistiera a la audiencia.
Según el estudio del Transactional Records Access Clearinghouse (TRAC) aproximadamente el 68 % de las órdenes de deportación fueron emitidas in absentia, es decir, porque la persona no se presentó ante el juez.
Esto deja bastantes preguntas como ¿Por qué no asistieron? ¿Recibieron realmente la notificación? ¿Tenían abogado? ¿Fue consecuencia del aumento de redadas?
No todas las cortes de inmigración están actuando al mismo ritmo
Aunque las órdenes de deportación aumentaron a nivel nacional, la rapidez no se está produciendo por igual en todo Estados Unidos. Los datos del Transactional Records Access Clearinghouse (TRAC) muestran diferencias marcadas entre estados.
El caso más llamativo es Illinois, donde el Tribunal de Inmigración de Chicago registró un incremento del 120 % en las órdenes de deportación entre marzo y junio de 2026, casi cuatro veces por encima del promedio nacional. También se observaron aumentos superiores en Massachusetts (79 %), Texas (66 %), Nueva Jersey (66 %), Pensilvania (66 %) y Colorado (60 %).
Sin embargo, el panorama cambia por completo en otros territorios. Mientras algunos tribunales duplicaban o incluso triplican el ritmo de las deportaciones, otros registran una disminución. Entre marzo y junio de 2026, las órdenes de expulsión cayeron en Virginia (-5 %), Arizona (-12 %), Georgia (-15 %), California (-22 %), Washington (-35 %) y Hawái (-45 %).
Estas diferencias plantean también preguntas que van más allá de las cifras y dejan claro que la transformación de las cortes de inmigración no está ocurriendo de manera uniforme y que el lugar donde se tramita un caso puede estar influyendo cada vez más en su desenlace.

No todas las nacionalidades enfrentan el mismo panorama
El aumento de las órdenes de deportación tampoco ha afectado por igual a todos los inmigrantes. Los datos del Transactional Records Access Clearinghouse (TRAC) dejan ver diferencias según el país de origen.
Entre marzo y junio de 2026, los inmigrantes procedentes de Rumania registraron el mayor incremento en las órdenes de deportación, con un aumento del 250 %, al pasar de 170 a 595 casos. También se registran incrementos superiores al promedio nacional entre ciudadanos de Haití (96 %), Turquía (94 %), Georgia (93 %) y Chile (88 %).
Entre los países con mayor presencia en el sistema migratorio de Estados Unidos, los inmigrantes de República Dominicana y Brasil también experimentaron aumentos superiores al 50 %, por encima del crecimiento nacional del 30 %.
En contraste, otras nacionalidades mostraron variaciones mínimas. Las órdenes de deportación contra inmigrantes de Cuba crecieron apenas un 5 %, mientras que los casos de El Salvador y Nicaragua aumentaron 12 % y 15 %, respectivamente. Incluso hubo países donde las deportaciones disminuyeron durante el mismo período, como Mauritania (-14 %), Somalia (-15 %), Senegal (-17 %), Bangladesh (-37 %) y Guinea (-55 %).
Estas diferencias no tienen una única explicación, en algunos casos pueden estar relacionadas con la ubicación de los inmigrantes y los tribunales donde se tramitan sus procesos.
A pesar del ritmo récord con el que las cortes están resolviendo expedientes, la presión sobre el sistema sigue creciendo. Durante junio de 2026, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) presentó alrededor de 52.000 nuevos casos, frente a los 31.000 registrados un año atrás.
Aunque actualmente los jueces están cerrando más casos de los que ingresan, el atraso continúa siendo enorme: más de 3,2 millones de inmigrantes siguen esperando una decisión definitiva sobre su futuro en Estados Unidos.

Luego de analizar muchas de estas cifras hay una conclusión que es difícil de ignorar y es que las cortes de inmigración de Estados Unidos están viviendo una transformación sin precedentes. Nunca se habían resuelto tantos casos en tan poco tiempo ni habían emitido tantas órdenes de deportación en un solo mes.
Además, los datos revelan que el lugar donde se tramita un caso, la nacionalidad del inmigrante, el aumento de las detenciones, la aparición de las mega audiencias y el crecimiento de las órdenes dictadas en ausencia forman parte de un escenario mucho más complejo que un simple récord estadístico.
Aún está por verse si junio de 2026 fue un caso excepcional o el comienzo de una nueva etapa en la justicia migratoria estadounidense, que podría redefinir el futuro de millones de inmigrantes.
Para conocer más cifras, haz clic aquí y conoce toda la información.