El regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos ha estado marcado por varias medidas que han impactado de manera directa la vida de los inmigrantes. En medio de ese panorama, los arrestos por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) se han disparado con una particularidad, muchos de ellos involucran a personas sin antecedentes penales.
Y mientras el gobierno incrementa las detenciones migratorias en todo el país, un fenómeno comienza a tomar fuerza en los tribunales estadounidenses; cada vez más inmigrantes detenidos recurren al Habeas Corpus para cuestionar la legalidad de su encarcelamiento.
Los datos del Centro de Acceso a Registros Transaccionales (TRAC, por sus siglas en inglés) así lo reflejan. En 2025, se registraron 365,452 ingresos a detención de inmigrantes y la tendencia se intensificó aún más en 2026. Solo durante los primeros meses ya se tiene registro de 108,225 ingresos a detención.
Este aumento no es aislado, justamente coincide con la expansión de las operaciones de arrestos de inmigrantes y el incremento de las detenciones en centros migratorios, frente a lo que se ha generado una creciente estrategia legal impulsada por organizaciones de derechos civiles, abogados de inmigración y defensores que buscan frenar detenciones consideradas arbitrarias o contrarias al debido proceso.
Por eso, el fuerte aumento de estas demandas plantea una pregunta importante: ¿los inmigrantes están acudiendo más a los tribunales porque hay más detenciones o porque cada vez más personas creen que sus derechos están siendo violados? Los invito a revisar estas dudas analizando datos de la Iniciativa Justicia para Inmigrantes a través de la Tecnología (IJTI, por sus siglas en inglés) y el Centro de Acceso a Registros Transaccionales (TRAC, por sus siglas en inglés).
Miles de inmigrantes detenidos están recurriendo a los tribunales federales para cuestionar la legalidad de su encarcelamiento

Los datos muestran que las demandas de Habeas Corpus presentadas por inmigrantes detenidos en Estados Unidos tuvieron un comportamiento relativamente estable durante las presidencias de los republicanos Barack Obama y Joe Biden, pero registran un aumento sin precedentes en las dos ocasiones en las que Donald Trump ha ocupado la Casa Blanca.
La base de datos de la Iniciativa Justicia para Inmigrantes a través de la Tecnología (IJTI), entre 2013 y 2016, indicó que durante la administración Obama, el número de casos osciló entre 682 y 1,138 por año y aunque hubo algunas variaciones, la tendencia general fue de crecimiento gradual, llegando a su punto más alto al finalizar su gobierno superando los mil.
Pero durante el primer mandato de Trump, las cifras continuaron aumentando. En 2017 se registraron 1,541 casos y en 2018 se alcanzaron los 1.575. Ya para 2020, en medio de la pandemia de COVID-19, las demandas llegaron a 2,299, el nivel más alto observado hasta esa fecha.
Sin embargo, durante la administración Biden ocurrió un cambio importante, ya que los casos de demandas a través del Habeas Corpus disminuyeron de forma considerable y alcanzaron algunos de los niveles más bajos de toda la serie histórica. En 2021 llegaron a 677, lo que representa una reducción del 70 % en comparación con el último año del primer término de Donald Trump. Entre tanto, en 2022 solo se registraron 307 demandas de Habeas Corpus y al hacer un balance entre 2021 y 2024 las cifras se mantuvieron relativamente bajas, fluctuando entre 307 y 677 casos anuales.
La situación cambió de manera drástica en 2025, cuando Donald Trump regresó a la Casa Blanca; ese año se presentaron 9,416 demandas de Habeas Corpus, el mayor aumento anual observado en la última década en EE. UU. Para 2026, la tendencia se ha mantenido. Hasta mayo de este año ya se habían presentado 39,877 casos, una cifra récord que supera ampliamente cualquier registro anterior. Para ponerlo en perspectiva, en apenas cinco meses de 2026 se han multiplicado por cuatro las demandas presentadas durante todo 2025 y se ha triplicado el número registrado entre 2013 y 2024, cuando el número llegó a las 11,937.
Este panorama nos permite ver que lo que durante años fue una herramienta utilizada por detenidos se ha convertido en un mecanismo utilizado por decenas de miles de personas para intentar obtener su liberación o revisar las condiciones de su detención.
Los centros de detención migratoria están generando cada vez más demandas en los tribunales

¿Cómo cambiaron las demandas de Habeas Corpus entre gobiernos?
La evolución de las demandas de Habeas Corpus en los distintos estados muestra que el fenómeno ha pasado por varias etapas diferenciadas de manera clara y más que un crecimiento constante, los datos reflejan cambios importantes entre administraciones presidenciales, con una reducción significativa durante el gobierno de Joe Biden y una explosión tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca.
Obama: demandas moderadas y concentradas en estados específicos
Durante la administración de Obama, las demandas de Habeas Corpus ya formaban parte del panorama migratorio estadounidense, aunque en niveles considerablemente menores a los observados en años posteriores.
Entre 2013 y 2016, los casos se concentraban principalmente en un grupo reducido de estados. Pennsylvania lideraba el país con 783 demandas, seguido muy de cerca por Texas con 775. También destacaban New Jersey con 664 casos, New York con 505, California con 491, Alabama con 472, Washington con 431 y Louisiana con 404.
Aunque varios estados registraban cifras importantes, el fenómeno se concentraba en un grupo relativamente reducido de jurisdicciones y las diferencias entre estados eran moderadas en comparación con los niveles observados actualmente. En otras palabras, el uso del Habeas Corpus mantenía una distribución geográfica relativamente estable y proporcional dentro del sistema migratorio.
Trump 1.0.: aumentaron los casos, pero el mapa se mantuvo relativamente estable
Durante el primer mandato de Donald Trump se observó un incremento en varios estados, aunque sin alterar sustancialmente el mapa geográfico de los lugares que concentraban la mayor actividad judicial.
California pasó de 491 a 694 casos, Florida creció de 241 a 372, Georgia aumentó de 360 a 436 y New York pasó de 505 a 672. De igual manera, New Jersey alcanzó 801 demandas, convirtiéndose en uno de los estados con mayor actividad.
Sin embargo, el crecimiento no fue uniforme. Algunos estados registraron descensos importantes durante el mismo período. Pennsylvania cayó de 783 a 544 casos, Alabama pasó de 472 a 326, Washington descendió de 431 a 253 y Louisiana bajó de 404 a 278.
En conjunto, los datos muestran que los estados que ya lideraban durante la administración Obama continuaron ocupando los primeros lugares. El crecimiento existe, pero todavía no se observa una transformación radical del fenómeno ni una expansión geográfica significativa.
Biden: una caída generalizada en todo el país
Si hubo un período en la última década en el que disminuyó el uso del Habeas Corpus fue durante la administración de Joe Biden, cuando se registraron los niveles más bajos de litigios migratorios de toda la serie analizada.
Prácticamente todos los estados presentaron reducciones importantes. Texas descendió a 177 casos, California a 169, Florida registró 153, Georgia cayó a 136, New Jersey pasó de 801 a 61 y Arizona descendió a apenas 26.
Los datos reflejan una reducción generalizada en la presentación de demandas de Habeas Corpus en prácticamente todo el país. De hecho, en numerosos estados los niveles observados durante la administración Biden fueron incluso inferiores a los registrados durante la administración Obama, configurando una pausa significativa dentro de una tendencia que posteriormente volvería a acelerarse.
Trump 2.0.: una explosión sin precedentes
La verdadera ruptura en la serie histórica ocurre durante el segundo mandato de Donald Trump. En este período, el crecimiento deja de concentrarse en unos pocos estados y pasa a observarse en prácticamente todo el país. Además, las cifras dejan de aumentar de manera gradual para registrar saltos sin precedentes.
Texas es quizás el ejemplo más evidente. Durante la administración Biden se registraron 177 demandas de Habeas Corpus; durante Trump 2.0. la cifra asciende a 9,899. Algo similar ocurre en California, que pasó de 169 casos a 9,416. En Florida las demandas aumentaron de 153 a 4,011; en Georgia, de 136 a 2,076; y en Arizona, de apenas 26 a 1,795.
La magnitud de estos incrementos se aprecia mejor al comparar los números acumulados desde 2013. En Texas, las administraciones de Obama, Trump 1.0. y Biden sumaron juntas 1,593 demandas. Trump 2.0., por sí solo, registra 9,899. En California, los tres gobiernos anteriores acumularon 1,354 casos frente a los 9,416 observados durante la administración actual. En Florida, las administraciones anteriores reunieron 766 demandas, mientras que Trump 2.0. registra 4,011.
Lo mismo ocurre en otros estados. Georgia acumuló 932 casos durante las administraciones de Obama, Trump 1.0. y Biden, pero durante Trump 2.0. alcanza ya las 2,076 demandas. Arizona pasó de un total combinado de 635 casos en las tres administraciones anteriores a 1,795 durante el período actual.
El cambio también se aprecia al observar la participación de Trump 2.0. en el total acumulado desde 2013. En Texas, el 86 % de todas las demandas de Habeas Corpus registradas en la serie corresponden al período actual. En California, Trump 2.0. concentra cerca del 87 % del total histórico, mientras que en Florida representa aproximadamente el 84 %. En otras palabras, la mayor parte de la actividad judicial observada en más de una década se ha producido durante la administración actual.
Además del crecimiento en los estados tradicionalmente asociados con la detención migratoria, durante Trump 2.0. aparecen volúmenes inusualmente altos en estados que históricamente registraban una actividad mucho menor. Es el caso de Michigan, que alcanza 1,645 demandas; Minnesota, con 1,359; Virginia, con 1,267; Massachusetts, con 1,459; y New Mexico, con 1,313.
También destacan casos particularmente llamativos en estados donde históricamente las cifras habían sido mínimas. Kentucky registra 669 demandas durante Trump 2.0., cuando entre Obama, Trump 1.0. y Biden apenas había acumulado 11. Indiana alcanza 650 casos tras registrar solamente cuatro en las administraciones anteriores. Oklahoma pasó de 92 casos acumulados a 780, mientras que Colorado aumentó de 99 a 727.
Los datos muestran una expansión geográfica significativa de las demandas de Habeas Corpus durante Trump 2.0. Aunque Texas y California continúan concentrando una parte importante de los casos, el aumento se observa en prácticamente todas las regiones del país y alcanza niveles sin precedentes en numerosos estados donde históricamente la actividad judicial había sido limitada.
Un fenómeno que cambia de escala
Los datos de la Iniciativa Justicia para Inmigrantes a través de la Tecnología (IJTI), que permiten hacer la comparación entre gobiernos, nos muestra que el fenómeno pasó por cuatro etapas distintas: una fase de crecimiento moderado durante Obama, un aumento gradual durante Trump 1.0., una fuerte reducción durante Biden y finalmente, una explosión sin precedentes durante Trump 2.0.
La principal diferencia es que, mientras en los primeros años las demandas se contaban por cientos y estaban concentradas en determinados estados, durante el segundo mandato de Trump comenzaron a registrarse por miles y se expandieron a gran parte del territorio nacional.
Más que un simple aumento en el número de casos, la información nos revela un cambio de escala en la forma en la que los inmigrantes detenidos están utilizando los tribunales federales para cuestionar su detención, lo que se traduce en que lo que antes era una herramienta utilizada por grupos relativamente pequeños se ha convertido en un recurso cada vez más frecuente dentro del sistema migratorio estadounidense.
Mientras aumentan las detenciones, más inmigrantes recurren a los tribunales

Durante años, muy pocos inmigrantes detenidos acudían a los tribunales
Los datos muestran que, durante varios años, presentar un Habeas Corpus fue algo poco común entre los inmigrantes detenidos por las autoridades migratorias. En 2018 y con corte a octubre, que son los datos a los que se tiene acceso, por ejemplo, ingresaron a detención 129,282 personas y se presentaron 1,575 demandas, lo que representa solo el 1.2 %.
La diferencia fue aún más marcada en 2019. Ese año se registraron 468,739 ingresos a detención, la cifra más alta de toda la serie analizada, sin embargo, solo se presentaron 1,360 Habeas Corpus, es decir, el 0.3 %.
La pandemia cambió temporalmente la tendencia
El primer cambio importante aparece en 2020 cuando el número de personas ingresadas a detención cayó a 138,023, principalmente por los cambios provocados por la pandemia. Sin embargo, las demandas aumentaron hasta 2,299, la cifra más alta registrada hasta ese momento y representando el 1.7 %. Esto nos habla de que más inmigrantes comenzaron a acudir a los jueces para cuestionar su permanencia en los centros de detención, en medio de la preocupación por los contagios y las condiciones sanitarias.
Durante Biden las demandas volvieron a bajar
Entre 2021 y 2024, los Habeas Corpus volvieron a niveles muy bajos y aunque cada año ingresaron a detención entre 260,000 y 285,000 personas, las demandas apenas oscilaron entre 307 y 677 casos. Dicho de forma sencilla, durante esos años miles de inmigrantes seguían siendo detenidos, pero muy pocos estaban llevando sus casos ante un juez federal y se ubicaron entre el 0.3 % y el 0.1 %.
El cambio llega en 2025
La situación cambia por completo en 2025 pues ese año ingresaron a detención 365,452 personas y se registraron 9,416 Habeas Corpus y la diferencia frente al año anterior es enorme. En 2024 se habían presentado 422 demandas, es decir, 0.2 % y un año después la cifra supera las nueve mil, llegando al 2.6 % y, por primera vez desde 2013, se observa que una parte mucho más significativa de los inmigrantes detenidos comienza a utilizar los tribunales para cuestionar su detención.
2026 rompe todos los récords
Pero lo ocurrido en 2025 queda pequeño frente a los números de 2026, con apenas registros hasta mayo de 2026, ya se cuentan con 108,225 ingresos a detención y 39,877 Habeas Corpus, es decir, el 36.8 %, eso significa que más de uno de cada tres detenidos aparece asociado a una demanda de este tipo.
La diferencia con los años anteriores es enorme y mientras entre 2018 y 2024 normalmente menos de dos de cada cien detenidos presentaban un Habeas Corpus, en 2026 la proporción se dispara a niveles nunca vistos.
No es solo que haya más detenidos
Uno de los hallazgos más importantes es que el aumento de las demandas no puede explicarse únicamente porque haya más personas detenidas. Por ejemplo, en 2019 ingresaron a detención casi 469,000 inmigrantes, sin embargo, ese año hubo solo 1,360 Habeas Corpus, lo que representa el 0.28 %. En contraste, en 2026 se registran poco más de 108,000 ingresos a detención, pero casi 40,000 demandas (37 %), lo que demuestra que algo ha cambiado y ya no es solo cuántas personas son detenidas, sino cuántas están decidiendo acudir a los tribunales para cuestionar si esa detención es legal.
Una tendencia que transforma el panorama
El cruce de datos del Centro de Acceso a Registros Transaccionales (TRAC) y la base de datos de la Iniciativa Justicia para Inmigrantes a través de la Tecnología (IJTI) nos deja como principal conclusión que, durante años, presentar un Habeas Corpus fue una decisión excepcional entre los inmigrantes detenidos, pero a partir de 2025 con el regreso de Donald Trump a la presidencia esa situación comenzó a cambiar rápidamente y queda ilustrado que cada vez más personas están recurriendo a los jueces para intentar recuperar su libertad o cuestionar las decisiones de las autoridades migratorias.
Y aunque las detenciones siguen siendo una parte central del sistema migratorio estadounidense, el crecimiento de estas demandas sugiere que los tribunales están adquiriendo un papel cada vez más importante en la batalla legal de los inmigrantes detenidos.
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