Las declaraciones del zar de la Frontera del gobierno Trump provocaron una ola de críticas entre organizaciones de derechos civiles y comunidades migrantes, que cuestionan si el gobierno está trasladando toda la responsabilidad de las muertes a las propias víctimas. 

Las recientes muertes de inmigrantes durante operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) han vuelto a colocar en el foco del debate la forma y proporcionalidad con las que se ejecutan las acciones de control migratorio en Estados Unidos. Sin embargo, más allá de los hechos, las declaraciones de Tom Homan terminaron encendiendo una nueva controversia. 

Durante una atención a medios, Homan fue consultado sobre las críticas por estos fallecimientos y su respuesta fue bastante cruel y fría: "Si hubieran obedecido hoy estarían vivos." Y añadió: "Lo único que tenían que hacer era simplemente obedecer a las fuerzas del orden. Si no te gusta lo que la policía te hizo, entonces ve a la corte, demanda, llama a la ACLU, haz lo que quieras, pero siempre debes cooperar con la policía. Si lo hubieran hecho, estarían vivos hoy." 

Esta frase ha sido interpretada como una justificación del resultado de los operativos que terminaron con muertes de seres humanos, generando fuertes reacciones dentro y fuera de la comunidad inmigrante. 

Pero más que referirse únicamente a los incidentes recientes, sus declaraciones transmiten un mensaje político y operativo sobre cómo la administración entiende la actuación de las autoridades migratorias. 

Lo que tal vez pasan por alto es que en Estados Unidos, incluso cuando una persona es sospechosa de haber violado la ley migratoria, continúa protegida por la Constitución y por los estándares sobre uso razonable de la fuerza y que claramente aplica a los agentes federales. 

¿Qué dice la ley sobre el uso de la fuerza? 

Las agencias federales, incluido ICE, cuentan con políticas internas sobre el empleo de la fuerza. El hecho de que una persona huya, se resista o se niegue a responder una orden no exime a los agentes de actuar de manera proporcional y conforme a la ley. 

Las directrices de las agencias establecen que la fuerza debe responder a principios de:  

  • Necesidad,  

  • Proporcionalidad,  

  • razonabilidad objetiva,  

  • minimización del riesgo para la vida.   

Igualmente, el uso de fuerza letal puede justificarse, únicamente, cuando exista una amenaza inminente de muerte o lesiones corporales graves para los agentes o terceros. 

Es decir que solo la existencia de una orden migratoria o la negativa de una persona a cooperar no da derecho al uso de fuerza extrema. 

La indignación dentro de la comunidad inmigrante 

Durante los últimos meses, la administración Trump ha intensificado las operaciones de ICE, aumentando arrestos, detenciones y redadas en distintas ciudades del país. 

Para muchas familias inmigrantes, las palabras de Homan fueron recibidas como un mensaje que parece responsabilizar exclusivamente a quienes perdieron la vida, incluso antes de que concluyan todas las investigaciones sobre los hechos. 

En redes sociales y entre organizaciones comunitarias, numerosos inmigrantes expresaron preocupación porque este tipo de discursos pueda incrementar el temor durante futuros encuentros con agentes migratorios. 

Lo que viene ahora 

Mientras continúan las investigaciones sobre los casos que originaron la polémica, las declaraciones de Tom Homan dejan una preocupación en el ambiente sobre la aplicación de las leyes migratorias y los límites del uso de la fuerza por parte del gobierno. 

Para millones de inmigrantes que viven en Estados Unidos, este episodio deja más preguntas que respuestas y las preocupaciones aumentan frente a temas como la seguridad durante un encuentro con autoridades migratorias.