Estudiantes indocumentados en EE. UU.: ¿qué pasa después de graduarse de la secundaria y por qué cada vez es más difícil llegar a la universidad?
Para miles de jóvenes inmigrantes, graduarse de la escuela secundaria en Estados Unidos no solo ha sido un anhelo sino la promesa de un mejor futuro. Sin embargo, esa meta se enfrenta hoy en día a uno de sus mayores obstáculos.
Por ejemplo, en Florida la Junta Estatal de Educación aprobó una norma que prohíbe la matrícula de estudiantes indocumentados en las 28 instituciones del Sistema de Colegios y extendió esa restricción incluso a programas de educación para adultos, como los cursos de preparación para el GED y de aprendizaje del inglés. La medida convierte al estado en uno de los más restrictivos del país en materia de acceso a la educación superior para inmigrantes.
Pero el impacto va mucho más allá de una decisión administrativa en este estado. El caso de Florida también plantea una pregunta de fondo: ¿qué ocurre con los jóvenes inmigrantes indocumentados después de terminar la secundaria en Estados Unidos? Aunque miles logran obtener su diploma de high school cada año, solo una fracción puede avanzar a la siguiente etapa, la de la universidad.
Las cifras más recientes muestran la dimensión de lo que pasa. Una investigación publicada recientemente por el Migration Policy Institute estima que alrededor de 90,000 jóvenes indocumentados llegan cada año al último grado de secundaria en Estados Unidos, sin embargo, unos 75,000 logran graduarse.
Esto como consecuencia del endurecimiento de las políticas migratorias, la eliminación de beneficios como la matrícula estatal y la falta de acceso a ayuda financiera, que reducen cada vez más las posibilidades de que estos estudiantes continúen su formación universitaria.
Esta nueva realidad amenaza con transformar el sistema educativo estadounidense y el futuro de una generación que creció en el país, pero que hoy se enfrenta a muchas puertas cerradas que la educación prometía abrir.
¿Por qué cada vez es más difícil que un estudiante indocumentado llegue a la universidad en Estados Unidos?
Según el estudio "Una generación amenazada" del Migration Policy Institute (MPI)
para la Alianza de Presidentes sobre Educación Superior e Inmigración, los obstáculos para los estudiantes inmigrantes indocumentados no comienzan al intentar ingresar a la universidad.
Durante toda su trayectoria escolar enfrentan desafíos relacionados con su integración social y económica, el impacto emocional de la incertidumbre migratoria y las limitadas oportunaidades para acceder a estudios superiores. Sin embargo, expertos advierten que el panorama se ha agravado en los últimos meses debido al endurecimiento de las políticas estatales y federales.
Uno de los cambios que más preocupa a organizaciones educativas es la eliminación de beneficios que durante años facilitaron el acceso a la educación superior. En el último año, Florida, Texas y Oklahoma eliminaron el acceso a la matrícula estatal (in-state tuition) para estudiantes indocumentados, mientras que otros enfrentan presiones para modificar políticas similares en medio de la agenda migratoria impulsada por la administración Trump.
Las investigaciones también muestran que los programas estatales de apoyo a estudiantes inmigrantes han sido determinantes para ampliar el acceso a la educación superior. Medidas como la matrícula estatal, las becas financiadas por los estados y el acompañamiento institucional han permitido que miles de jóvenes, que crecieron y estudiaron en Estados Unidos, puedan continuar su formación académica a pesar de su estatus migratorio.
Pero el escenario actual es cada vez más incierto. Los estudiantes indocumentados no solo enfrentan mayores barreras económicas y legales para acceder a la universidad, sino también el riesgo de perder programas de apoyo que durante años facilitaron su permanencia en las aulas.
¿Cuántos estudiantes indocumentados se gradúan cada año en Estados Unidos?
Según el estudio "Una generación amenazada" del Migration Policy Institute (MPI), aproximadamente la mitad de los estudiantes indocumentados se gradúan de secundaria en cuatro estados: Texas (12,000), California (11,000), Florida (8,000) y Nueva York (4,000). Por su parte estados como Nueva Jersey, Maryland, Massachusetts, Virginia, Georgia e Illinois tienen al menos 3,000 estudiantes indocumentados que se gradúan cada año.
¿De qué países provienen los estudiantes indocumentados en Estados Unidos?
Los estudiantes indocumentados de secundaria en Estados Unidos provienen principalmente de Latinoamérica. Los de mayor aporte son: México, Honduras, Guatemala, El Salvador, Venezuela, Colombia, República Dominicana, Filipinas, Brasil y Haití.
El 60 % son originarios de Honduras, Guatemala, El Salvador, Nicaragua y México, este último representa aproximadamente el 21 % del total, es decir, unos 19,000 estudiantes. Los países de Suramérica y el Caribe, como Venezuela, Colombia, Brasil, Ecuador, República Dominicana y Haití, aportan un 17 % adicional. Mientras que los asiáticos, como Filipinas, India y China, constituyen alrededor del 5 %.

Según la investigación "Una generación amenazada" del Migration Policy Institute (MPI) de los 90,000 estudiantes inmigrantes indocumentados que finalizan la secundaria cada año, 70,000 son latinos (78 %), mientras que 8,000 son afroamericanos, 7,000 son asiáticos e isleños del Pacífico y 4,000 son blancos.
Las tasas de graduación, según las estimaciones de los investigadores para los estudiantes latinos y afroamericanos son del 82.8 % y del 81 %, respectivamente. La diferencia se debe a que el estudio habla de dos momentos distintos del recorrido educativo: primero, los estudiantes que llegan al último año de secundaria, y después, los que efectivamente logran graduarse.
El MPI estima que 70,000 estudiantes indocumentados latinos llegan cada año al último grado de secundaria, pero la tasa de graduación es del 82.8 %. Por ello, aproximadamente 58,000 obtienen el diploma de High School.
Mientras que en el caso de los estudiantes afroamericanos 8,000 llegan al último año y la tasa de graduación es del 81 %. Eso equivale a 6,480 graduados.
Entre los 75,000 estudiantes indocumentados que se gradúan anualmente de las escuelas secundarias de EE. UU., los latinos representan más de las tres cuartas partes (58,000), los asiáticos e isleños del Pacífico 7,000, mientras que los afroamericanos y blancos se ubican en 6,000 y 4,000 respectivamente.
Estas diferencias muestran cómo la inmigración a Estados Unidos sigue evolucionando con el tiempo. En las últimas dos décadas, los estudiantes indocumentados no solo provienen de México y Centroamérica, sino también de Sudamérica, el Caribe y Asia.
¿Cómo funciona el sistema educativo en Estados Unidos?
A diferencia de muchos países de América Latina, donde la educación es regulada por el Gobierno nacional, Estados Unidos opera bajo un modelo descentralizado. Es decir, la constitución no asigna la educación al Gobierno Federal, por lo que la mayor parte de las decisiones recaen en los estados y, en muchos casos, en los distritos escolares y las propias instituciones educativas.
Esto significa que un estudiante puede terminar la secundaria con excelentes calificaciones y, aun así, encontrar distintas barreras dependiendo del estado en el que resida. Mientras algunos gobiernos estatales facilitan el acceso a la universidad para jóvenes inmigrantes, otros imponen restricciones económicas o incluso prohíben su matrícula en instituciones públicas.
El recorrido académico comienza con la educación primaria (Elementary School), que generalmente comprende desde kindergarden hasta quinto grado. Luego sigue la educación intermedia (Middle School), que normalmente abarca de sexto a octavo grado y prepara a los estudiantes para la última etapa de la educación obligatoria.
La educación secundaria (High School) comprende el grado noveno hasta el doce. Al finalizar, los estudiantes obtienen el diploma de secundaria que constituye el principal requisito académico para continuar estudios superiores. Es precisamente en este momento cuando muchos jóvenes se preparan para dar el siguiente paso hacia la universidad, donde miles de estudiantes inmigrantes indocumentados encuentran las mayores barreras.
¿Qué opciones tienen los estudiantes indocumentados después del High School?
Una vez terminan el high school, los estudiantes pueden elegir diferentes caminos para continuar su formación.
Community colleges
Una de las alternativas más comunes son los community colleges, instituciones públicas de dos años que ofrecen programas técnicos y académicos a costos menores que una universidad tradicional.
En estos centros los estudiantes pueden obtener un Título de asociado y, posteriormente, buscar cupo en una universidad por cuatro años para completar una licenciatura. Para millones de estadounidenses, este modelo representa una vía más asequible para obtener un título universitario y reducir los costos de la educación superior. Sin embargo, para muchos jóvenes inmigrantes indocumentados, incluso esta puerta puede cerrarse debido a las restricciones impuestas por algunos estados.
Universidades públicas
Otra opción son las universidades públicas, financiadas principalmente con recursos estatales y administradas por los gobiernos de cada estado. Dichas instituciones hacen parte de sistemas públicos y aplican diferentes tarifas de matrícula según el lugar de residencia del estudiante.
En la mayoría de los estados existen dos categorías de matrícula. La primera es la in-state tuition, una tarifa reducida destinada a quienes cumplen los requisitos de residencia establecidos por la legislación estatal. La segunda corresponde a la out-of-state tuition, un valor más alto que pagan los estudiantes provenientes de otros estados o quienes no reúnen las condiciones para ser considerados residentes.
Esa diferencia económica puede ascender a miles de dólares por año y para los estudiantes inmigrantes representa la mayor razón para no poder ingresar a la universidad. De allí que las políticas sobre matrícula estatal se hayan convertido en uno de los temas más sensibles del debate migratorio en Estados Unidos.
Universidades privadas
Las universidades privadas funcionan bajo un modelo diferente. Al no depender financieramente de los gobiernos estatales, cuentan con mayor autonomía para definir sus políticas de admisión y de ayuda económica. Instituciones como Harvard, Stanford o Yale pueden admitir estudiantes independientemente de su estatus migratorio, aunque el elevado costo de la matrícula hace que el acceso continúe siendo un desafío para la mayoría de las familias inmigrantes.
¿Quién decide las reglas para que un estudiante indocumentado estudie en una universidad pública?
Esto es algo que llama la atención, porque en muchos casos se distribuyen las responsabilidades entre el Gobierno y los estados. Mientras Washington administra programas de apoyo económico como las Pell Grants, los préstamos estudiantiles federales y las ayudas financieras gestionadas a través de FAFSA, son los estados quienes tienen amplias facultades para establecer parte de las condiciones de acceso a sus instituciones públicas.
Cada estado puede decidir quién tiene derecho a pagar matrícula estatal, si ofrece programas propios de ayuda financiera, si los estudiantes indocumentados pueden matricularse en universidades públicas y qué documentos deben presentar para acreditar su situación migratoria.
Esto indica que un estudiante con el mismo historial académico puede encontrar oportunidades completamente distintas dependiendo del estado donde resida.
Esa autonomía explica por qué mientras algunos estados han ampliado el acceso a la educación superior para jóvenes inmigrantes, otros, como Florida, avanzan en sentido contrario con medidas que restringen o prohíben su ingreso a las instituciones públicas.
¿Qué estados permiten la matrícula estatal (In-State Tuition) para estudiantes indocumentados?
Entre 2001 y enero de 2025, por lo menos 25 estados y el Distrito de Columbia promovieron políticas de acceso equitativo en la matrícula, esto permitió a miles de estudiantes indocumentados que cumplían con los criterios pagar las mismas tarifas que sus compañeros y cursar estudios superiores. Durante ese periodo, 19 de estos estados y el Distrito Capital también brindaron a los estudiantes indocumentados acceso a ayuda estatal.
¿Qué está pasando con la matrícula estatal durante el gobierno de Trump?
Desde que inicio del nuevo gobierno de Donald Trump muchas políticas de equidad en las matrículas universitarias están en riesgo. A principios de 2025, Florida derogó su política de equidad en las matrículas desde el legislativo. Desde entonces, el Gobierno ha presentado diversas demandas contra las políticas de equidad en las matrículas de estados como: Minnesota, Kentucky, Illinois, California y Virginia.
La administración logró poner fin a las políticas de equidad en las matrículas en Texas y Oklahoma, actualmente está en proceso en Kentucky. En este momento, 22 estados y el Distrito de Columbia han logrado mantener las políticas de equidad en las matrículas.
¿Cuántos estudiantes indocumentados estudian actualmente en universidades de Estados Unidos?
Según el Portal de Inmigración para la Educación Superior hay por lo menos unos 510,000 estudiantes indocumentados matriculados en universidades y colegios estadounidenses, esto se traduce en aproximadamente un 2,4 % del total en instituciones de educación superior de EE. UU. De estos, se estima que 144,150, es decir, el 27,7 % son beneficiarios o elegibles para DACA.
Aunque una parte de estos jóvenes puede acogerse a DACA, la mayoría de los estudiantes indocumentados que hoy cursan estudios superiores en Estados Unidos no reúne los requisitos para acceder a ese programa. Aun así, muchos tienen una historia en común: crecieron prácticamente toda su vida en el país.
Más de la mitad llegó antes de cumplir los 17 años; el 31.2 % ingresó cuando tenía entre 0 y 9 años, mientras que otro 25.8 % llegó durante la adolescencia, entre los 10 y los 17 años. Es decir, asistieron a escuelas estadounidenses, aprendieron el idioma y se formaron en el mismo sistema educativo que millones de estudiantes nacidos en el país.
La realidad es diferente para quienes llegaron siendo adultos. Entre los estudiantes indocumentados que ingresaron a Estados Unidos con 18 años o más, siete de cada diez trabajan mientras estudian. Muchos solo pueden matricularse en tiempo parcial porque deben combinar las clases con las jornadas laborales para pagar la matrícula, cubrir sus gastos y, en muchos casos, contribuir al sostenimiento económico de sus familias. Esa doble responsabilidad hace que obtener un título universitario represente un desafío aún mayor para esta población.
Los estudiantes indocumentados en esta etapa educativa provienen de distintas regiones. La mayoría (48.5 %) de Centroamérica y el Caribe; el 23.4 % de Asia y Oriente Medio; el 12 % de Sudamérica; el 7.4 % de África; el 6.5 % de Europa; y el 1.9 % de Norteamérica.
¿En qué carreras estudian los estudiantes indocumentados en Estados Unidos?
Lejos de concentrarse en un solo tipo de institución o carrera, los estudiantes inmigrantes indocumentados están presentes en diversos niveles de la educación superior estadounidense. Cursan programas en community colleges, universidades públicas y privadas, y se forman en áreas diversas como educación, administración, enfermería, informática, ingeniería y ciencias de la salud. De hecho, tres de cada cuatro estudian en instituciones públicas.
Su presencia tampoco se limita a las aulas de pregrado. De acuerdo con el Portal de Inmigración para la Educación Superior, el 15.2 % de los estudiantes indocumentados matriculados en la educación superior ya cursa estudios de posgrado, como maestrías, doctorados, programas de medicina o derecho. Entre ellos, casi tres de cada diez obtuvieron previamente una licenciatura en áreas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), disciplinas consideradas estratégicas para la innovación, la investigación científica y el crecimiento económico de Estados Unidos.
¿Qué estados concentran más estudiantes universitarios indocumentados?
California, Texas, Florida, Nueva York e Illinois concentran el mayor número de estudiantes indocumentados matriculados en universidades y colegios. Sin embargo, algunos estados, como Massachusetts, Carolina del Norte y Washington, han registrado un aumento en esta población, mientras que otros comienzan a perder estudiantes en medio del endurecimiento de las políticas migratorias y educativas.
¿Es cierto que los estudiantes indocumentados reciben universidad gratis?
Mucho se ha hablado e incluso desde el gobierno se ha construido una narrativa para dejar en el imaginario que los estudiantes indocumentados reciben educación universitaria "gratis". Pero la realidad es completamente distinta, pues muchos de estos jóvenes no pueden acceder a la ayuda financiera federal, no son elegibles para las Becas Pell, tampoco pueden solicitar préstamos estudiantiles federales y, en la mayoría de los casos, deben pagar la matrícula con recursos propios o con el apoyo de sus familias.
Otra realidad es que muchos trabajan mientras estudian para cubrir los costos de la universidad, al tiempo que en sus hogares aportan para el pago de servicios públicos, el arrendamiento y, en numerosos casos, también el pago de impuestos.
Un estudio de la University of California, Irvine, y la University of Wisconsin–Madison encontró que solo el 19.5 % de quienes se gradúan de secundaria consigue matricularse alguna vez en una universidad. En comparación, esa proporción asciende al 28.2 % entre inmigrantes con estatus legal, al 41.2 % entre hispanos nacidos en Estados Unidos y al 47.1 % entre estudiantes blancos nacidos en el país.
Esto en cifras significa que apenas unos 14,600 jóvenes indocumentados logran ingresar a la educación superior cada año, mientras que cerca de 60,000 ven frustrado ese sueño incluso después de haber culminado con éxito la escuela secundaria.
Hoy es más difícil acceder a educación por parte de estas comunidades especialmente por cuatro grandes barreras: la dificultad de acceder a ayudas financieras federales; la dependencia de las políticas del estado donde vive cada estudiante; la incertidumbre sobre su futuro migratorio y laboral; y las dificultades económicas que obligan a muchos jóvenes a incorporarse al mercado de trabajo apenas terminan la secundaria para ayudar a sostener a sus familias.
¿Qué futuro enfrenta la educación superior para los estudiantes inmigrantes en Estados Unidos?
La pregunta entonces ya no es únicamente cuántos estudiantes inmigrantes logran graduarse de la secundaria, sino cuántos de ellos tendrán realmente la oportunidad de convertir ese diploma en un título universitario.
La respuesta a esta pregunta está por verse pues algunas decisiones están privando a miles de jóvenes que crecieron en Estados Unidos de convertirse en profesionales destacados en un país que necesita expertos en áreas estratégicas. Hoy más que nunca existe un gran riesgo de dejar por fuera de las aulas a una parte de la generación que podría impulsar la próxima etapa de innovación y desarrollo de Estados Unidos.
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