El operativo de 48 horas, encabezado por el Departamento de Transporte con apoyo de ICE, sumó 183 infracciones por falta de dominio del inglés y 74 casos remitidos a las autoridades migratorias. Con tres fases, la ofensiva ya acumula más de 1,300 conductores y vehículos sacados de circulación.
Continúan los operativos del gobierno del presidente Donald Trump contra los camioneros en Estados Unidos. La tercera fase de la Operación Escudo de Carreteras (Highway Shield), realizada en Arkansas, dejó 393 conductores y vehículos comerciales fuera de servicio, según los resultados anunciados el 4 de noviembre por la Administración Federal de Seguridad de Autotransportes (FMCSA).
El operativo se desarrolló entre las 6 a.m. del martes 27 de octubre y las 6 a.m. del jueves 29 de octubre. Participaron la Policía de Carreteras de Arkansas, la FMCSA, la Administración para el Control de Drogas (DEA), Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), de acuerdo con el Departamento de Transporte de Arkansas. Las inspecciones se concentraron en estaciones de pesaje de autopistas interestatales y corredores de carga.
Los resultados en Arkansas
En 48 horas, las autoridades reportaron:
- 1,724 inspecciones a vehículos comerciales.
- 393 conductores y vehículos puestos fuera de servicio.
- Más de 330 conductores considerados no calificados o no autorizados.
- 183 infracciones por no cumplir los requisitos de dominio del inglés.
- 74 infracciones migratorias remitidas a las autoridades federales de inmigración.
- 44 arrestos por delitos penales.
- Más de 1,000 infracciones de seguridad de transportistas y 369 multas o advertencias de tránsito.
Un matiz importante: la cifra de 393 suma conductores y vehículos. No significa que 393 camioneros hayan sido descalificados, como aclara Life as a Trucker.
"Atrás quedaron los días en que conductores peligrosos, y muchas veces ilegales y extranjeros, ponían en riesgo vidas estadounidenses en nuestras carreteras", afirmó el secretario de Transporte, Sean Duffy, según The Epoch Times.
Tres fases y más de 1,300 conductores y vehículos fuera de servicio
Highway Shield comenzó en Florida, entre el 23 y el 26 de marzo de 2026, con más de 3,300 inspecciones. En esa primera fase, 176 conductores quedaron fuera de servicio, 54 de ellos por deficiencias en el idioma, y 42 personas fueron detenidas por violar leyes migratorias.
La segunda fase se realizó del 28 al 30 de julio en Illinois, Indiana, Iowa y Ohio. Dejó 766 conductores y vehículos fuera de servicio, 36 infracciones por dominio del inglés y 51 detenciones migratorias, según Directorio Cubano.
Con la tercera fase en Arkansas, el operativo acumula 1,335 conductores y vehículos fuera de las carreteras, 273 infracciones por los requisitos de inglés y 167 casos o acciones migratorias reportadas.
La ofensiva va más allá de Highway Shield. Según el Departamento de Transporte, desde abril de 2025 unos 33,000 conductores han sido retirados de servicio por no hablar inglés básico o no poder leer las señales de tránsito, se han revocado alrededor de 31,000 licencias emitidas a extranjeros y se han cerrado casi 10,000 escuelas de manejo.
Inglés e inmigración: dos cosas distintas
La exigencia de dominio del inglés se ha convertido en uno de los principales puntos de control contra los camioneros. Sin embargo, no hablar inglés y tener un problema migratorio son situaciones diferentes, y los propios resultados oficiales las registran por separado, como explica Uno TV.
Aun así, para un camionero inmigrante una inspección de seguridad de rutina puede convertirse en un proceso mucho más amplio si aparecen otros problemas con sus documentos, porque agentes de ICE y HSI participan directamente en los operativos.
Lo que deben tener en cuenta los conductores
La continuidad de estos controles mantiene en alerta a los trabajadores inmigrantes del transporte comercial, que enfrentan consecuencias laborales y migratorias que también afectan el sustento de sus familias. Las autoridades recomiendan a los conductores comerciales mantener al día su licencia, sus documentos migratorios y sus registros laborales, y a los residentes permanentes portar su tarjeta de residencia.
Quienes tengan dudas sobre su situación migratoria o sobre la validez de su licencia comercial deberían consultar con un abogado de inmigración antes de una posible inspección.