Mucho se ha hablado del aumento de las detenciones de inmigrantes sin antecedentes penales en Estados Unidos desde el inicio del 2025, pero los datos revelan que este fenómeno no ha sido uniforme. En esta investigación quiero mostrarte cómo los datos y estadísticas revelan que quiénes están siendo detenidos de mayor manera por la expansión del sistema de detención migratoria es la población latina.  

Esta aproximación a los números nos permite entender no solo la magnitud del cambio, sino cómo ICE reconfiguró sus prioridades y reestructuró el perfil de las personas en custodia migratoria bajo el segundo mandato de Donald Trump. 

Lo cierto es que en solo unos meses del primer de la administración Trump, la detención de inmigrantes latinos sin antecedentes penales en Estados Unidos se sextuplicó. No fue producto de una ola de criminalidad ni de una emergencia de seguridad pública, sino del giro de la política migratoria de esta administración. Mientras el discurso oficial hacía énfasis en que se estaban “priorizando a criminales peligrosos”, los datos muestran otra realidad: miles de trabajadores, padres de familia y migrantes sin historial delictivo comenzaron a llenar los centros de detención de ICE. 

Según un estudio de la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA) los resultados son contundentes pues las detenciones de latinos sin antecedentes penales se multiplicaron por seis, alterando el perfil histórico de las personas que eran puestas en custodia migratoria y exponiendo un cambio estructural en las prioridades de la aplicación de la ley migratoria estadounidense. 

ICE reconfiguró el arresto de latinos sin antecedentes penales durante 2025, así lo documenta el informe Unseen: Latino ICE Detentions Dramatically Reshaped Under Trump”, elaborado por el UCLA Center for Neighborhood Knowledge (CNK) en colaboración con la iniciativa Unseen, al que tuve acceso y el cual analiza millones de registros administrativos de ICE entre febrero y septiembre de 2025, comparándolos con el mismo periodo de 2024 cuando estaba la administración Biden. 

Un cambio drástico en las cifras 

Según la investigación de UCLA, durante la administración Biden, ICE detenía en promedio, menos de 1,000 latinos sin antecedentes criminales al mes. Durante el primer año del gobierno Trump, esa cifra ascendió rápidamente a más de 6,000 detenciones mensualesEste aumento, según las cifras que pudimos revisar del informe, fue particularmente pronunciado entre junio y septiembre de 2025, alcanzando un máximo de casi 10,500 nuevos detenidos latinos no criminales en septiembre. 

El aumento de detenidos no penales coincide con el fuerte incremento de los arrestos en libertad (es decir, fuera del sistema penal), dirigidos contra personas por motivos raciales en lugares de trabajo y espacios públicos. 

Este incremento ocurrió en cuestión de meses y afectó de manera desproporcionada a comunidades latinas que, hasta entonces, no figuraban como prioridad en las políticas de detención. 

“Los datos mostraron un viraje claro: las detenciones no se concentraron en personas con condenas penales, sino en inmigrantes comunes, trabajadores y jefes de hogar sin historial criminal”, anota el informe. 

 

Comparativo por edad de inmigrantes latinos sin antecedentes penales detenidos por ICE entre febrero de 2024 y septiembre de 2025, mostrando un aumento de 3,000 a 26,000 en el grupo de 18 a 34 años y de 2,000 a 18,000 en el grupo de 35 a 54 años bajo la administración Trump.

¿Quiénes están siendo detenidos? 

El nuevo comportamiento en las detenciones según la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA) está afectando principalmente jóvenes y adultos en edad laboral (18 a 54 años) que son quienes presentan la mayoría de los arrestos. 

ICE enfocó la detención en la población económicamente activa latina, es decir, el núcleo de la fuerza laboral. Esto indica que la política migratoria no se dirigió principalmente a criminales, sino a trabajadores, padres de familia y jefes de hogar, con implicaciones directas en empleo y estabilidad comunitaria. 

La radiografía por edad de los latinos no criminales detenidos por ICE revela que el sistema de detención migratoria se ha reorientado hacia la población económicamente activa. Los mayores incrementos se concentran en los grupos de 18 a 34 y de 35 a 54 años. Este patrón no es casual: muestra que la política migratoria bajo el segundo mandato de Trump impacta directamente a la fuerza laboral latina y a los núcleos familiares estables, más que a poblaciones marginales o transitorias. Aunque los menores no figuran como objetivo directo, el efecto social es profundo: miles de familias quedan desarticuladas y sin sustento económico. 

Si se observan los periodos de 2024 y 2025, el grupo de 18 a 34 años aumentó de unos 3,000 a 26,000 y el de 35 a 54 años, de 2,000 a 18,000. El número de hombres latinos en edad laboral detenidos aumentó de 3,500 en el gobierno Biden a más de 38,000 durante la administración Trump.  

Mientras tanto, según este informe, el número de reclusiones para mujeres latinas no delincuentes se triplicó entre los dos períodos, pasando de 2,500 a 7,300.  

 

Detenciones de inmigrantes latinos sin antecedentes penales por grupo de edad entre febrero y septiembre de 2024 y 2025, evidenciando un incremento masivo en adultos de 18 a 34 y 35 a 54 años durante el primer año del segundo mandato de Trump.

Países de origen de los hispanos detenidos sin antecedentes penales 

Los datos recopilados por el estudio Unseen: Latino ICE Detentions Dramatically Reshaped Under Trump”, elaborado por el UCLA Center for Neighborhood Knowledge (CNK) en colaboración con la iniciativa Unseenrevelan que los latinos no delincuentes detenidos entre 2024 y 2025 provenían de 19 países de América Latina y el Caribe, pero había una alta concentración en cinco países, principalmente, que sumaron cerca del 75 % de todas las detenciones de latinos sin antecedentes penales 

Este listado fue liderado por México que pasó de más de 1,500 a casi 13,300; seguido de Guatemala con menos de 1,000 a casi 8,600; Honduras con casi 6,000 durante el período de 2025, en comparación con los 700 de 2024; Venezuela, que pasó de 400 en 2024, a más de 5,600 en 2025, y Ecuador que llegó a casi 2,800 bajo el gobierno Trump, cuando los anteriores registros sumaban 1,100. 

Los ciudadanos mexicanos concentran el mayor número de detenciones no criminales en 2025, con una brecha abismal respecto a 2024. Esta sobrerrepresentación se explica especialmente por factores como la cercanía geográfica, la infraestructura de deportación existente y la rapidez con la que ICE puede ejecutar expulsiones a este país 

Guatemala y Honduras muestran incrementos importantes en la detención de inmigrantes no criminales, lo que coincide con flujos migratorios históricamente asociados a la pobreza estructural, la violencia y la reunificación familiar. La evidencia apunta a una criminalización indirecta de la migración económica y humanitaria, donde la ausencia de antecedentes penales no actúa como un factor de protección frente a la detención.  

El caso de Venezuela resulta particularmente revelador. A pesar de las limitaciones diplomáticas y logísticas para realizar deportaciones sostenidas, las detenciones de inmigrantes venezolanos no criminales aumentaron de gran forma en 2025.  

Aunque Ecuador presenta las cifras más bajas de los países mencionados, el crecimiento proporcional en la detención de ciudadanos ecuatorianos sin antecedentes penales es significativo. Este dato indica que el nuevo patrón de detenciones no se limita a nacionalidades históricamente priorizadas por ICE, sino que expande su alcance a otros perfiles migratorios. 

 

Comparación de detenciones de inmigrantes latinos sin antecedentes penales por país de ciudadanía entre febrero y septiembre de 2024 y 2025, con aumentos drásticos en México, Guatemala, Honduras, Venezuela y Ecuador bajo la administración Trump.

La detención prolongada se convierte en norma 

En este informe también pudimos identificar un endurecimiento en las condiciones de detención, casi 70 % de los latinos sin antecedentes permanecieron más de dos semanas en custodia durante el 2025.  

Los datos revelan cambios significativos en la proporción de detenidos latinos no criminales que experimentaron una estadía más largaDurante el gobierno Trump, el 70 % de los detenidos latinos no criminales tuvo una estadía de 15 días o más, en comparación con el 40 % registrado durante la administración de Biden.  

La duración en promedio de una retención oscilaba, durante la era Biden, entre uno y tres días, pero esa cifra se multiplicó por 7 en el primer año del segundo gobierno Trump, donde los capturados pasaron en promedio más de 25 días detenidos. 

Las estadías prolongadas pasaron de ser excepcionales a convertirse en una práctica sistemática. Mientras que durante 2024 la proporción de detenidos que permanecían más de dos semanas en custodia se mantenía por debajo del 45 %, a partir del inicio del período Trump la cifra se eleva de forma abrupta, alcanzando picos cercanos al 70 %.  

El informe de la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA) también revela que más del 80 % de los inmigrantes no criminales detenidos fue deportado, mientras que solo una minoría fue liberada bajo supervisión o por otras vías legales. 

 

¿Más traslados entre estados para aislar a inmigrantes latinos sin antecedentes penales? 

A la par de que aumentaron las capturas de inmigrantes latinos sin antecedentes penales, también lo hicieron los traslados entre centros de detención, muchas veces lejos de su lugar de residencia. 

Esto implica, como lo relacioné anteriormente, que los detenidos no solo permanecen más tiempo bajo custodia, sino que además son movilizados repetidamente entre instalaciones, muchas veces lejanas de sus redes familiares y legales. 

Durante la administración Trump, la reubicación de inmigrantes latinos sin antecedentes penales fuera del estado donde se arrestaron dejó de ser una práctica excepcional para convertirse en un componente central del sistema de detención migratoria. Los datos muestran que el número absoluto de detenidos trasladados entre estados se multiplicó por más de cinco, al pasar de menos de 900 casos en 2024 a picos de 5,000 en 2025. En otros términos, el 55 % de los detenidos latinos fue trasladado fuera del estado bajo la administración Trump, frente a apenas el 18 % durante el año anterior. 

El traslado como barrera para la defensa legal 

Aunque muchos de estos casos pudieron obedecer a temas de gestión de capacidad y necesidades logísticasqueda la gran duda de si el aumento abrupto en las cifras, como lo han manifestado también organizaciones defensoras de los inmigrantes, tenía como objetivo dificultar el acceso a abogados, familiares y redes de apoyo, debilitando así las posibilidades de defensa.  

Proporción de inmigrantes latinos sin antecedentes penales trasladados fuera del estado tras su detención por ICE, mostrando un aumento del 18 % en 2024 al 55 % en 2025 durante la administración Trump.

Estos datos coinciden plenamente con una investigación que revelé en 2025 ¿Estados Unidos deporta menos de lo que dice? ICE mueve más inmigrantes entre estados en primeros 6 meses de 2025, te cuento todos los detalles | Abogado Héctor Quiroga, en la que di a conocer que según un estudio de la Org Witness at the Border el gobierno Trump estaba movilizando vía aérea más personas al interior del país que las que estaba deportando.  

Durante 2025, primer año del gobierno Trump, ICE ya acumulaba 5,756 vuelos entre febrero y julio, de estos solo 992 habían sido de remoción o deportación, es decir el 18 % y 3.377 fueron vuelos aleatorios de traslado de inmigrantes (58 %), sumados a otros 1.387 (24 %) relacionados con la remoción. 

La expansión récord de la detención migratoria 

Esta teoría también encuentra respaldo en un reciente estudio del American Inmigration Councilel cual revela que ICE disparó hasta en 2.450 % la retención de inmigrantes sin antecedentes criminales. 

Además, el informe revela que cuando el presidente Trump llegó al cargo, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) mantenía a aproximadamente 40,000 personas detenidas en centros de detención diariamente. Pero en tan solo un año, el número aumentó en más del 75 %, alcanzando una cifra récord de 73.000 personas detenidas a mediados de enero. 

La investigación del instituto también muestra que, a finales de noviembre de 2025, ICE estaba utilizando 104 instalaciones más para la detención de inmigrantes que a principios de año, es decir, un aumento del 91%. 

El American Inmigration Council también concluye que la administración Trump cambió de manera drástica el perfil de quién es arrestado al aumentar el uso de arrestos "generales" en las comunidades estadounidenses en un 600%, lo que ha llevado a un despliegue de personal de las agencias federales sin precedentes. 

El estudio revelado en los últimos días también coincide en que las comunidades estadounidenses están viviendo niveles de control migratorio jamás vistos, y esto ha llevado a reacciones y enfrentamientos entre manifestantes y funcionarios del DHS. 

El American Inmigration Council al igual que la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA), coinciden en que los cambios en las políticas migratorias están llevando a los inmigrantes a permanecer más tiempo encerrados en centros de detención o de manera indefinida, lo que evidencia claramente el fortalecimiento de la política oficial de no liberación y uso extendido de leyes de "detención obligatoria" para negar el derecho a solicitar libertad bajo fianza.  

Ambos informes nos llevan a plantearnos una inquietud¿Estados Unidos está utilizando la detención migratoria como una herramienta de control masivo más que como un mecanismo de seguridad pública? 

Más allá de las cifras, los datos abren un debate urgente sobre legalidad, proporcionalidad y derechos humanos. Solo el tiempo dirá si estamos ante la redefinición del papel de ICE, mientras tanto este tipo de políticas generan graves consecuencias como: desestabilizar comunidades, hace perder la confianza en las instituciones y multiplica el miedo a denunciar delitos o acceder a servicios básicos. 

Cada detención implica separación de familias, pérdida de empleosdeserción escolar e incluso una creciente precarización económica.